En Écija la plaza principal, es decir su Plaza Mayor, es conocida popularmente por “el Salón”, y en ella han pervivido algunos edificios singulares denominados «miradores» que poseían las familias nobles para contemplar los festejos que en ella se celebraban.
De entre los miradores uno de los más destacados es el que poseía el Marqués de Peñaflor. Dicho edificio, de poco fondo pero de gran desarrollo en la fachada como correspondía a su finalidad, es del siglo XVIII, posee una planta baja con soportales y galerías abiertas en las plantas superiores guarnecidas de guardapolvos en los que se conservan restos de pinturas murales, como era habitual en el gran siglo ecijano.
Este edificio, de titularidad municipal desde mayo de 2006 tras ser permutado por la Fundación Marqueses de Peñaflor, aparece catalogado en el Plan Especial del Centro Histórico (Pepriccha) viene sufriendo un visible deterioro lo que ha ocasionado que las cinco estatuas que coronaban el mirador de Peñaflor sean retiradas por motivos de seguridad.






















