
Sevilla, Cádiz, Huelva, Málaga y Granada
Avanzada la investigación, los agentes se incautaron de unos 500 kilogramos de picadura de tabaco, este cargamento fue hallado en una furgoneta utilizada por la organización justo en el momento en el que se disponían a entregarlos en la plataforma de distribución de mensajería. Poco después los investigadores realizaron varias intervenciones de unos 1.300 kilogramos en otra conocida empresa nacional de paquetería. Con toda esta información se confirmó que las organizaciones investigadas trabajaban con gran variedad de agencias de paquetería, y que no sólo enviaban el tabaco desde la provincia de Sevilla, sino que también se desplazaban a plataformas de éstas empresas multinacionales en provincias cercanas como Cádiz, Huelva, Málaga y Granada.
Pagos en efectivo y contra reembolso
Antes de su comercialización el grupo picaba la hoja de tabaco sin ningún control higiénico sanitario, el trabajo lo realizaban en ubicaciones como naves industriales, casas de campo u otras edificaciones de fácil acceso para roedores e insectos. Esta picadura era posteriormente envasada en bolsas al vacío de un kilo de peso aproximadamente e introducida en cajas de diferentes tamaños, hasta un máximo de 20 kilogramos. Para evitar el olor a tabaco, solían envolverlas posteriormente en bolsas de basura perfumadas, o esparcían en las cajas sustancias con fuerte olor, como granos de café. Para realizar el pago utilizaban la modalidad de envió a contra-reembolso, cobrando los envíos entregados normalmente en efectivo, a través de talones nominativos o en cuentas bancarias de testaferros. Además, para el transporte solían utilizar vehículos tipo furgoneta de empresas de alquiler.
27 detenidos y nueve registros
Tras diez meses de investigación, se realizaron dos operativos policiales que culminaron la investigación con 27 detenciones y nueve registros en las poblaciones de Sevilla, Écija, Carmona y Estepa. Además se han incautado más de 10 toneladas de picadura de tabaco -preparada para ser distribuida por todo el territorio nacional- así como 3 vehículos que utilizaba para su transporte, más de 14.000 euros en efectivo, 5 máquinas picadoras para la transformación de la hoja de tabaco, además de diversa documentación física, varios equipos informáticos, impresoras de etiquetas para los envíos, básculas, máquinas de envasado al vacío y una gran cantidad de material para enviar la picadura de tabaco fraudulenta a través de las diferentes empresas de paquetería.
