El Ayuntamiento de Écija expropiará de manera forzosa la plaza de toros de Écija. Lo ha propuesto en el último pleno, aunque no es un proyecto nuevo, pues se remonta al año 2002 y se recogía en el Plan Especial de Protección, Reforma Interior y Catálogo del Casco Histórico Artístico (Pepriccha).
Al Ayuntamiento le costará 1,14 millones de euros, que es la valoración realizada por los técnicos municipales e incluye dependencias anejas a la plaza, ascendiendo el total 8.300 metros. Antes habrá que alcanzar el acuerdo con los propietarios y superar una serie de trámites burocráticos.
Rafael Serrano, responsable de Economía y Hacienda en el Ayuntamiento de Écija, ha explicado en declaraciones a Onda Cero Écija que, del montante total el ayuntamiento sólo desembolsará unos 317.000 Euros y se pretende pagar en varios años. El resto se hará a través de un pago en especias, mediante 17 parcelas ubicadas frente al Centro Comercial N4, que sumaría en total unos 824.000 Euros, según Serrano.
Rafael Serrano explica que si se tiene en cuenta lo que se le paga los propietarios de la plaza por el uso de la misma, las arcas municipales salen ganando y hace un símil explicando que es como “dejar de pagar un alquiler para pagar una hipoteca y que el inmueble sea nuestro por lo mismo que pagamos”. En este sentido defiende que el Ayuntamiento podrá celebrar festejos sin tener que pagar un alquiler por ello o montar una plaza de toros portátil.
El ayuntamiento quiere dar un uso público, cultural y social al coso, sin olvidar el uso primordial para eventos taurinos. Con la compra, según Serrano, se podrá organizar muchos más eventos de toda índole sin que suponga un coste para las arcas municipales y esto vendrá, dice, a revitalizar la zona y la ciudad. Además, para Serrano, servirá también para crear empleo si se tiene en cuenta que se deben hacer reformas tanto en la plaza como el las parcelas anexas restaurando el conjunto tal y como recoge el Pepriccha.
La reacción de la oposición no se ha hecho esperar, tanto Izquierda Unida como PSOE, se oponen a la compra de la plaza teniendo en cuenta la situación de las arcas municipales. Ambas formaciones consideran que no es el momento idóneo para este debate y que la ciudad tiene otras prioridades.