60 millones de euros ha dejado el Gordo de la lotería de Navidad en Écija. Concretamente 15 billetes en total 150 décimos con 400.000 euros cada uno del número 88.008. Lo ha vendido la administración número 5, situada en el Centro Comercial N4. Cristina Corral y Anselmo Cruz sus propietarios no tardaron en llegar al centro tras enterarse por los medios. Han explicado que vendieron ayer mismo mucho de los décimos de este número, del que ellos no se quedaron ninguno. Reconocen que es un número feo, pero de los que a ellos les encantan. Este número les llegó desde la administración de Los Remedios de Sevilla gracias a un intercambio. Minutos antes de llegar a la administración la primera agraciada llamaba a Anselmo para decirle que había sido agraciada. Ellos mismos se han mostrado visiblemente emocionados por repartir este premio y han festeado la jornada como si ellos mismos hubieran sido los ganadores.
A juzgar por lo visto muchos de los décimos se han quedado en Écija y entre gente trabajadora. Han sido varios los vecinos que con su décimo premiado se han acercado hasta la administración. Los primeros en llegar fueron Saray, su marido y su hijo, que llevaban el décimo en la mano. Dos trabajadores que se enteraron en plena jornada laboral que eran millonarios. En este caso es un décimo compartido que compraron el pasado miércoles buscando un “número feo” y con esa anécdota se han quedado “nos ha tocado el feo”. Se enteraron por la radio y evidentemente no daban crédito. Ambos pidieron permiso en el trabajo para poder celebrar su suerte y compartirla con el resto de familiares con el que además compartían el décimo.
Poco después llegaba en pleno llanto, María otra de las premiadas. Ella se ha enterado por la tele que era ganadora y llamó a su madre que estaba limpiando escaleras, ella sin ser aun consciente de que es millonaria pensaba en arreglar su coche. Enseguida llegaba su madre, Valle, que reconoce que aún no le ha pagado el décimo que compró ayer mismo a las 2.30 de la tarde.
En pleno tajo de aceitunas se enteraba otra de las agraciadas, que llegaba al centro comercial visiblemente emocionada. Enterró a su marido hace poco más de una semana y a él han querido dedicar su premio. La familia no tardó en llegar, directos también del tajo de aceitunas.
Emilio, otro de los agraciados dice que él no necesita el dinero pero que era su deseo para sus nietas y sus dos hijas, se enteró por la tele de que tenía uno de los décimos premiados.
Una jornada que deja una millonada en la ciudad y que se ha convertido en festiva en el centro comercial.