Este miércoles, se ha presentado el proyecto “Mi colegio salva vidas”. Un proyecto englobado en un programa que se lleva a cabo desde hace varios años y que intenta lograr que Écija sea un lugar con espacios cardioprotegidos.

Estos equipos se repartirán gracias al Ayuntamiento y a empresas “con corazón” que se han unido a la iniciativa como patrocinadores. Un total de 17 empresas ecijanas que han participado en el proyecto. El consistorio se ocupará de la formación a docentes. Hasta el momento son pocos municipios los que cuentan con estos equipos en sus centros educativos, lo que pone a Écija a la cabeza en este tipo de iniciativas.
Antonio de la Rosa es el miembro de Policía Local coordinador de estos programas que se desarrollan no sólo en los centros educativos, sino también en otros espacios. El primer desfibrilador fue donado a la Policía Local. A este siguieron el desfibrilador del programa “Comercio Seguro” que se ubica en Plaza de España, además de los que se incluyen en los vehículos de policía local y protección civil. En los próximos meses se incluirán nuevos desfibriladores (un total de 6) destinados a edificios municipales. Junto a los que se colocarán en los centros educativos (17) sumarán un total de 34. Écija tendría, por tanto el doble de la media española de desfibriladores por número de Habitantes (a nivel estatal está en 4 por cada 10.000, muy lejos de otros países como Francia o Japón).