
-Francisco, ¿te has enterado de lo que han hecho estos días atrás unos lanetos en el Picadero? –me pregunta Manolo, un colega y viejo amigo, avergonzado ante la “hazaña” de unos jóvenes botelloneros.
Naturalmente, convengo con él en que no hay razón alguna para que, por mero capricho y diversión, unos gamberros e incívicos ciudadanos destruyan las reliquias que acreditan la mucha antigüedad de la actual Écija.
Pero una vez acabado el comentario, tras habernos mostrado nuestras mutuas condolencias por tan lamentable salvajada, Manolo me pregunta de nuevo:
-¿De dónde crees tú que procede el término laneto?
-No lo sé, Manolo –le respondo-, pero te prometo hacer algunas consultas.
Para empezar, busco en los diccionarios habituales (académico, de uso, etimológico y de vocablos andaluces) y en ninguno de ellos encuentro referencia alguna a laneto. Deduzco, entonces, que laneto podría ser una creación popular (ya sea o no ecijana), no suficientemente extendida y utilizada como para ser recogida por alguno de los repertorios lingüísticos anteriormente citados.
En cualquier caso, parece diáfano que laneto está emparentado con lana. Y podría ser, se me ocurre, porque los jóvenes tienen el pelo recio y abundante de tal modo que, más que pelo, parece lana. No estoy seguro, pero el empleo que en Écija se hace en la actualidad de laneto nada tiene que ver con la lana, sino más bien con el joven falto de modales y atenciones con las personas y las cosas.
“La otra noche, en el parque, había unos lanetos que no hacían más que formar ruido, y no dejaban dormir a nadie”, podríamos decir, tranquilamente, cualquiera de nosotros una de estas noches de verano, incapaces de conciliar el sueño ante el alboroto que algunos jóvenes suelen formar, allí donde concurren.
En fin, Manolo, siento que, una vez consultadas las fuentes, tampoco ahora pueda decirte más. Pero lo que sí queda claro es:
Primero, que laneto es término usual en Écija, no recogido en ningún diccionario.
Segundo, que laneto parece derivado de lana, tal vez por la similitud entre el pelo de los jóvenes y la lana.
Y, tercero, que laneto, en la actualidad, aplicado a las personas, tiene una notable carga despectiva, por lo que solo cuadra a aquellos jóvenes que destacan por su atrevimiento y su actitud poco respetuosa ante los demás.
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