El documento que trascribo, que además lo reproduzco adjunto, corresponde a un Instituto de Enseñanza Secundaria y a una época no muy lejana. He ocultado, naturalmente, el nombre del redactor, pues a nadie importa esa cuestión, sino solo los hechos tocantes a la ortografía, que son los únicos que nos interesan.
El texto dice así:
DEPARTAMENTO DE …
EL EXAMEN DE RECUPERACIÓN DE SEGUNDO DE ESO (…). PARA CUALQUIER ACLARACIÓN O CONSULTA DIRIGIROS A LA PROFESORA Y JEFA DE DEPARTAMENTO…
Como siempre hago, diré en tono afectuoso y amigable, que la citada señora podría haber hecho gala de sus conocimientos gramaticales y, en lugar de “dirigiros” (infinitivo + os) hubiera usado “dirigíos” (imperativo + os), que es la forma recomendada por la Academia.
Igualmente, hubiera sido recomendable la fórmula “jefa del Departamento” (uno determinado y ya conocido) y no la de jefa de Departamento (uno cualquiera que solo ella conoce).
Mi propuesta, pues, es que esa información se podría haber redactado de este otro modo, el cual hubiera servido de ejemplo para los alumnos de cualquier materia:
PARA CUALQUIER ACLARACIÓN O CONSULTA, DIRIGÍOS (O DIRÍJANSE, si otorgamos tratamiento de cortesía a los receptores) A LA PROFESORA Y JEFA DEL DEPARTAMENTO (y no jefa de departamento).
Mucho mejor así, DEL DEPARTAMENTO, pues habría ganado en corrección gramatical y en precisión del significado al matizar que la profesora no es jefa de un departamento cualquiera, por nosotros desconocido, sino de uno en concreto cuyo nombre, aquí, está velado.
Francisco Martínez Calle
