El pasado lunes día 17 de abril, sobre las 15 horas de la tarde, una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico que circulaba por la carretera A-445 (de Posadas a La Carlota), cerca de esta primera
localidad, observaron una furgoneta que lo hacían en sentido contrario al de ellos a una velocidad anormalmente reducida, por lo que decidieron proceder a su identificación.

Al comprobar la mercancía que transportaba en la parte trasera, se comprobó que viajaba un menor de edad sentado en un montón de naranjas que además ocupaban toda la parte trasera del vehículo. Preguntados por el origen de las naranjas, no pudieron acreditar su legítima procedencia, por lo que se personó el equipo ROCA de la Guardia Civil para investigar el posible
hurto de las mismas, lo que tras realizar varias gestiones consiguieron esclarecer.
Dado que los alimentos perecederos sustraídos no pueden volver a ser reintroducidos en el mercado para su comercialización, el legítimo propietario de los cítricos los donó a Cáritas y al Banco de Alimentos de Almodóvar.
El primero de los conductores, de 23 años de edad, vecino de La Carlota, podría ser condenado a la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de doce a veinticuatro meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, al haber conducido sin haber obtenido nunca el permiso de conducir.
El segundo de los conductores, de 42 años de edad, vecino de Écija, podría ser condenado a la pena de prisión de tres a seis meses o con la de multa de seis a doce meses o con la de trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días, y, en cualquier caso, con la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años, al haber conducido con una tasa de alcoholemia superior a 0,60 mg/l.
Asimismo, por el delito de hurto ambos pueden enfrentarse a una pena de prisión de seis a dieciocho meses.