En pasado sábado 13 de febrero, se celebró la final del concurso “Las raíces del toreo” y las noticias procedentes de la finca Mirandilla eran inmejorables. El alumno de la escuela municipal de tauromaquia de Écija, Manuel Osuna, se proclamaba vencedor tras firmar una faena repleta de disposición basada en la mano derecha ante un exigente novillo de Albaserrada al que logró cortar un apéndice. Todo casta, aplomo y mucha disposición para seguir demostrando que quiere llegar a ser torero.
Este triunfo supone un punto de inflexión muy importante tanto a nivel personal como a nivel de escuela taurina. Lo necesitaba el novillero tras lo sucedido en las novilladas televisadas por canal sur, el nombre de Écija volvió a sonar dentro del orbe taurino tras los recientes triunfos de Jaime González.
Los éxitos son continuados, va siendo hora de que algunos vayan tomando consciencia y presten el debido tiempo y dedicación a los asuntos taurómacos. Sí, hablo de los políticos de nuestro querido pueblo y de la situación de la plaza de toros. ¡Soluciones ya!
La terna fue completada por los novilleros Rafael Camino, Diego Vázquez y José María Rosado.
En el apartado becerril, Mariscal Ruiz y Daniel Fernández protagonizaron una bonita y divertida final llena de grandes momentos. Rivalidad absoluta en el ruedo con un balance de dos orejas y dos orejas y rabo respectivamente. Se impuso el joven Daniel Fernández en medio de la situación vivida en su pueblo, Espartinas. Por lo que el triunfo vino como anillo al dedo para gritar a los cuatro vientos que Espartinas ha sido, es y seguirá siendo taurina.
“Las raíces del toreo” llegó a su fin de las mejores maneras posibles. Labor inconmensurable de su creador el maestro Tomás Campuzano, todo esfuerzo trabajo y dedicación en un momento tan difícil para la tauromaquia en general y en especial para esta clase de espectáculos. Apuesta firme por el futuro dando a entender su compromiso con la fiesta. Mi más sincera enhorabuena.
Todo el certamen se pudo seguir a través de la plataforma Tauroflix.