Aunque la hermandad atraviesa momentos de estrecheces económicas (como todas), se muestran orgullosos al nombrar el que consideran su gran estreno del año: “La restauración de Nuestra Señora de La Soledad”. Y es que la imagen ha sido tratada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, donde se han encargado de rejuvenecer la candelería de la talla, amén de pulir ciertas lagunas en la policromía de la misma. Un proceso que Fernando Varela aclara, “no hubiese sido posible sin el esfuerzo de aquellos hermanos que han pagado una cuota extraordinaria” para cubrir los gastos de restauración.
Para los adornos florales, la hermandad ha elegido claveles rojo sangre de toro, salpicados por flores moradas, para la Quinta Angustia. Lirios morados y lirium oro para El Santo Entierro; y una selección de diversas flores blancas para Nuestra Señora de La Soledad.
En cuanto a la música, la banda de Azotes y Columnas del Confalón acompañará al paso de misterio; mientras que la Unión Musical Astigitana irá con la Virgen.