El Ayuntamiento está llevando a cabo desde el pasado mes de noviembre un Plan Integral de limpieza y poda de los naranjos de la localidad. Estos trabajos se dan en el marco de la llegada de la estación primaveral y requiere una intervención anual que se centra en la recogida de las naranjas para evitar que caigan al suelo y la poda de estos árboles. Unos 3.300 se reparten por distintos puntos de la ciudad tanto en calles como plazas.
El objetivo de los trabajos de poda es “mejorar la imagen de la ciudad, nuestro medio ambiente y garantizar la seguridad de los vecinos, tanto por las zonas ajardinadas del municipio como por las distintas calles y plazas donde estos naranjos están situados y todo ello con cuatro equipos de trabajo distribuidos por toda la ciudad”, ha finalizado el delegado Municipal.