
Ya en la medianoche la lluvia comenzó a hacer acto de presencia con bastante virulencia, pero fue a partir de las 3.45 horas cuando la situación empeoró. A partir de ese momento los bomberos comenzaron a intervenir limpiando el alcantarillado de hojas para que desaguaran las balsas de agua que se habían acumulado en diferentes zonas de la ciudad. Lugares como el Hospital, la Avenida Cristo de Confalón, la calle Córdoba, calle Mendoza, calle Cava, la zona de La Victoria, la Barriada de Santa Ana, la Avenida de Andalucía, la plaza de Europa, la calle Puente, la glorieta de Miguel de Cervantes, la estación de autobuses, la calle Cestería o la calle Agustín Rivero fueron alguno de los lugares que se vieron afectados por las anegaciones,
El motivo que al parecer llevó a las inundaciones de zonas bajas de las viviendas, locales y cochera fue la acumulación de forraje en las alcantarillas, principalmente debido al fuerte viento de la jornada que arrancó matorrales y hojas.
También el viento provocó la intervención de los bomberos por la caída del cableado telefónico y farolas en algunas zonas de la ciudad, el desprendimiento de alguna cornisa y la retirada de varios vehículos. En total unas 25 actuaciones se desarrollaron a lo largo de la Nochebuena y primeras horas del día de Navidad.
El arroyo Argamasilla fue vigilado muy de cerca y fue necesario abrir las compuertas de la embocadura debido a la acumulación de gran cantidad de agua.
Los vecinos se quejan de la falta de previsión porque consideran que una limpieza previa del alcantarillado habría impedido estas inundaciones.
Tanto Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil y personal de mantenimiento han estado en máxima alerta junto a la empresa encargada del mantenimiento del alcantarillado Aqua campiña.