Cuando un torero, un futbolista, cantante, estudiante o un empresario o ejecutivo, incluso un albañil y así hasta mil, necesitan ayuda psicológica, y por lo visto solo se libran de este problema los políticos, si esto es así… ¡Mal andamos, oiga! Algo realmente no va bien, yo diría más; Algo realmente va muy mal porque nada de estos apoyos médicos se necesitaban hasta hace nada, y sin embargo ahora esta necesidad se está haciendo imprescindible.El quererlo todo ya, el tenerlo todo ya, el ser el primero en todo ya, el ser el primero en enterarse de todo ya, están convirtiendo a todos los medios de comunicación en unos auténticos desapaciguadores de la vida moderna. Están en una lucha constante por ser el primero en dar una noticia, eso sí, mientras más cruel y desagradable sea, más morbo y audiencia tendrán. Por eso desgraciadamente, las buenas noticias son tan escasas y casi nunca aparecen en las primeras portadas o aperturas de los telediarios, eso lamentablemente no vende.
Como oyente diario de varias emisoras de radio, desde primerísimas horas de la mañana y que omito sus nombres para no hacer publicidad gratuita, hay una sobre todo regional que dicen que es “la nuestra” que parece que disfrutan sobre todo a primeras horas con noticias de accidentes de tráfico, incendios, reyertas, tiroteos, aprehensiones de drogas, violaciones o violencia de género como llaman ahora, y todo un amplio muestrario de casos a cual más desagradables, eso créanme, cuando uno no está lo suficientemente despabilado no solo produce depresión sino que dan ganas de cambiar de dial o lanzar el transistor por la ventana con cuidado de no darle a ningún viandante madrugador que en ese momento pase por la calle y que en el siguiente boletín de malas noticias aparezcamos nosotros, que esa es otra.
Y por si todo este desbarajuste anímico que padecemos fuera poco, viene el tío ese de Bruselas con su mochila de supervivencia por si viniera un desastre. ¿Pero te parece poco, carnes mías, todo el cacao mental que tenemos ya para que encima vengas tú de Uropa a ponernos de los nervios más de lo que ya estamos, a meternos más cabras en este enorme y alocado corral, y en el que ya no cabe un loco más, en el que estamos metidos medio mundo y parte del otro con tanto Trump y todos sus aranceles, Tramp, Trimp. Putin, Puton, Patton. Sánchez, Sancha y Sancho Panza. Pim, Pam, Pum… que será lo que pasará. Aterrorizan a sus pueblos con el apocalipsis y el cambio climático, siembran el miedo que genera la guerra que ellos mismos financian y con ese miedo hacen negocio como por ejemplo con la venta de ese kit de supervivencia o como antes con las vacunas y mascarillas.
Además, por si todo esto fuera poco, viene Marichús Montero y se carga de un tirón la presunción de inocencia en uno de sus muchos calentamientos bucales que últimamente padece nuestra paisana, ministra, vicepresidenta primera, secretaria general y candidata del PSOE de Andazulía de Chaves, (casi ná lo del ojo).
Y luego no quieren que la gente no esté deprimida y necesite ayuda psicológica. ¡Calle usted, hombre!























👍Muy acertado tus comentarios 👏👏
Me gusta la ironía que utilizas en tu artículo. 👍