Con la marcha de la congregación de Las Teresas de Écija se están llevando con ellas los bienes muebles, declarados Monumento Nacional en 1931, del Palacio de los Conde de Palma. Amigos de Écija asegura que estos bienes están siendo sacados por la puerta de atrás del convento, a instancias de lo que ha ordenado el párroco confesor de las monjas.
Para poner en conocimiento de esto a la Junta de Andalucía, la asociación Amigos de Écija ha remitido un escrito a la Consejería de Cultura informando de este expolio. Por el momento, la respuesta que han obtenido es que una comisión vendrá a Écija para hacer un informe sobre cómo se encuentra el convento y los bienes que aún permanece en él. Para poder proceder a ello se hace necesaria la firma del Delegado de Cultura, Fernando Reina.
Amigos de Écija, en su labor de defensa del patrimonio, está manteniendo reuniones con diferentes organismos públicos y asociaciones, entre ellos con la Madre Superiora de la orden y con el párroco confesor, para entre todos buscar una solución a este traslado de enseres. Para la asociación, lo ideal sería que los bienes muebles permanecieran en el convento a la espera de la llegada de otra orden o que fueran repartidos por las distintas iglesias de la ciudad.
La orden de las Teresas se establecen en Écija en el siglo XVII. En 1614 se inician los trámites para fundar un convento de Carmelitas Descalzas en la ciudad. De la mano de D. Pablo Barragán y su esposa Dª Ana de Torres, en 1641 se fundó en el Palacio de los Condes de Palma, edificio mudéjar de los siglos XIV y XV, la nueva orden religiosa.
En el palacio se adaptaron varias dependencias para convertirlas en una Iglesia de una sola nave, cubierta con una bóveda de cañón con lunetas y media naranja en el presbiterio.






















