“Son elementos que embellecen mucho nuestra ciudad y que, debido a sus estado, están dando una imagen muy negativa”, se lamenta Juan Méndez Varo, miembro fundador y vicepresidente de Amigos de Écija. Y es que la asociación lleva tiempo advirtiendo que muchas de estas obras de arte callejeras presentan un aspecto de cuasi-abandono. En el escrito que estos días han presentado al Ayuntamiento, su presidente, Juan Jesús Aguilar, destaca tres elementos especialmente deteriorados del conjunto ecijano: La hornacina de la Virgen de la Soledad, en la calle Beata Ángela de la Cruz; la fuente de Puerta Nueva, situada en la Plaza del Matadero y el retablo cerámico que luce en la plaza de Santa María. 
“Estas obras son una manifestación del fervor religioso en nuestras calles; algunas han desaparecido con el tiempo y otras se conservan muy bien. Enviamos este escrito para que no se pierdan más”, asegura Juan Méndez Varo, quien aclara la propiedad de estas obras: “Las hay de particulares, como en Sor Ángela de la Cruz; de propiedad eclesial, caso de Santa María o de titularidad municipal como la fuente de la plaza del Matadero”.
Varo recuerda que aunque es tarea de todos velar por nuestro patrimonio, son los propietarios los que deben guardar especial celo en que estos retablos luzcan como se merecen.
Siempre atentos a la búsqueda se soluciones, Amigos de Écija propone en su escrito que el presupuesto de restauración de estos retablos se incluya en el Plan Supera, que pone en marcha la Diputación de Sevilla. “Pedimos que unas pequeñas partidas se destinen a la conservación de los retablos, porque va a embellecer mucho la ciudad, amén de crear nuevos puestos de trabajo: carpinteros, pintores, electricistas…”, sugiere su vicepresidente.
Para contribuir aún más en este proceso, María del vale Rodríguez Lucena, licenciada en conservación y Restauración de obras de arte, ha elaborado unos exhaustivos informes sobre estas piezas, anotando cuál debe ser la actuación a llevar a cabo en cada caso, así como una estimación económica y temporal de las obras.
A la espera de que el Ayuntamiento de Écija les de una respuesta, Juan Méndez Varo se despide con un mensaje de responsabilidad: “Tenemos los ecijanos un gran patrimonio y es tarea de todos conservarlo y defenderlo”.






















