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Aproni necesita familias acogedoras

La Fundación Aproni ha puesto en marcha en la comarca de Écija una campaña de búsqueda de familias acogedoras, aquellas que están dispuestas a acoger en casa a menores en situación de desamparo que se encuentran en centros de protección. 

Esta campaña va a consistir en  varios encuentros y charlas con familias  y con el asesoramiento de los técnicos de la organización que se desarrollan en diferentes municipios de la comarca. La campaña se iniciaba en Écija.

Y es que en la época que nos ha tocado vivir, también antes y después… existe un lugar donde sentirnos seguros, donde refugiarnos, donde encontrarnos a nosotros mismos, donde respirar un remanso de paz, donde vivir plenamente…ese lugar es sin duda un hogar, una familia. Desgraciadamente hay personas que por capricho de la vida no disponen de algo tan básico pero afortunadamente este tipo de personas se encuentran con otras a las que lo que les sobra es amor. Estas palabras pueden servir para reflexionar en mayor o menor medida, pero mientras reflexionamos miles de niños viven sin familia, sin el calor de un hogar, viven en un  centro de acogida y están esperando personas a las que le sobre amor y quieran compartir sus vidas con ellos y como casi todo esta inventado para obrar ese milagro existen las familias acogedoras. Familias acogedoras como con las que trabaja diariamente la Fundación Internacional APRONI que a través de su programa de “Acogimiento Familiar” brindan la oportunidad de que estos niños que viven en un centro de acogida encuentren una familia.

 Hemos hablado con José Luis Guerrero, que es coordinador de acogimiento familiar de la Institución Colaboradora de Integración Familiar (ICIF) de la Fundación Internacional APRONI, y que nos explica que este programa se encarga integrar en familias acogedora niños que han sido declarados en situación de desamparo o desprotección. Una situación a la que, subraya, no se llega de forma inmediata, sino que es una situación que se declara tras un largo, duro y arduo proceso en el que se intenta en todo momento ayudar a la normalización del seno familiar. Pero si esto no es posible, siempre como medida de protección del menor, obligan a retirarle los hijos a los padres biológicos. Según nos explica el coordinador, a esta situación se llega por diversas causas y casi siempre distintas a las económicas como se puede tender a pesar, y siempre causas que perjudican al menor que pueden ir desde absentismo escolar a maltrato o abusos sexuales pasando por falta de higiene, nutrición o un entorno familiar que perjudique al niño. A modo de resumen, José Luis dice que estas situaciones se dan cuando los padres “no saben, no pueden o no quieren cuidar a sus hijos adecuadamente”. Cuando esto se da, se pone a funcionar todo el  entramado para que el niño encuentre un hogar que cubra sus necesidades básicas a todos los niveles, principalmente a nivel afectivo. Mientras, el niño es internado en un centro de acogida y su tutela y guarda es responsabilidad de la Junta de Andalucía. Entretanto, se trabaja con la familia biológica para intentar un retorno del pequeño, retorno este que en algunos casos es posible, pero que en una gran mayoría no lo es. Es aquí, en ambos casos, cuando entra en juego la familia acogedora.

Tipos de acogimiento

Según nos cuenta José Luis existen diferentes tipos de acogimiento; acogimiento de urgencia que sería aquel en el que es necesario retirar de manera inminente al niño de su familia, suelen ser niños desde 0 a 7 años y el acogimiento puede ir de los 6 a los 9 meses de duración, es una medida transitoria mientras se valora una mediad más adecuada y estable. Existe también el acogimiento simple, que es por tiempo determinado y suele durar dos años, en este caso también son niños de hasta 7 años, se da porque la familia biológica se encuentra en una “crisis temporal” y es previsible el retorno a la misma. Por último, existe el acogimiento permanente, que es el que se hace cuando existe poca o nula posibilidad de retorno a la familia de origen, la edad mas usual de los menores en este caso es de 4 a 11 años. Dentro de este apéndice cabe también la opción del acogimiento permanente profesionalizado, que es cuando la circunstancia de la familia por su formación  profesional o experiencia, permite el acogimiento de niños que requieren ciertas atenciones especiales.

En todos los casos hay que matizar que los niños tienen la posibilidad de retornar a sus hogar original cuando en la familia biológica cese las circunstancia que han llevado a declarar al menor en situación de desamparo. Por tanto toda familia acogedora debe tener claro que la posibilidad de perder la guarda del menor esta patente en todo momento. Precisamente es esta una de las diferencias respecto a la adopción, con la que no se debe confundir el acogimiento, además en la acogida la tutela siempre es de la Junta de Andalucía y los apellidos son los biológicos. Además en muchos casos, cuando la situación lo permite, los niños y sus padres biológicos tienen un régimen de visita abierto. Este régimen se basa en una serie de encuentros programados en un lugar distinto al domicilio y  lugar de residencia de ambas familias y siempre con la presencia de un miembro de la Fundación.  Lejos de ser una confusión para los pequeños el contar con dos padres y dos madres, nos explica el coordinador, ellos lo consideran una suerte porque “todos tiene sólo dos papas y ellos cuatro”.

La familia acogedora recoge la guarda del menor, mientras que la tutela es siempre de la Junta de Andalucía, que además ayuda econonómicamente en el mantenimiento del menor en algunos casos.

Los acogedores

Cualquier familia puede ser acogedora, eso sí, ha de pasar por estricto y exhaustivo control y análisis Psico-social de la familia, sus miembros, entorno, circunstancia y preferencias, una vez hecha esta valoración pueden ser o no aptos para ser familia acogedora, en caso positivo se ponen a disposición de la Fundación para de esta manera poder acoger en su seno a un menor en situación de desamparo. “La familia está en todo momento en íntimo contacto con la Fundación, que les otorga todo tipo de ayuda técnica y psicológica durante todo el proceso de acogimiento. Un papel fundamental este, máxime, en el periodo de “acople” que aquel que va desde que la se elige una familia para el menor, hasta que este queda normalizado en la misma. Es uno de los momentos más complicados”, expresa el coordinador.

Según nos cuentan desde Aproni, hacen falta muchas familias acogedoras, más de las que se deciden a serlo, no obstante concluye quien lo hace se siente recompensado con creces y no sólo no se arrepiente, sino que repite.

APRONI

La Fundación internacional APRONI nace en Écija en el año 2001 reuniendo personas voluntarias y sensibilizadas por la problemática de los colectivos más vulnerable, en desventaja social, exclusión o marginalidad. Nace tras la experiencia de muchos años al frente de la Asociación de Ayuda y Protección al Niño (APRONI) y con la intención de dar solución a los problemas de los sectores anteriormente descritos.

Desarrolla programas tanto a  nivel nacional como internacional, siempre dirigidos a paliar las necesidades de los menores desfavorecidos.

Escucha la entrevista en Onda Cero Écija. Pincha aquí.

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