El pasado domingo 30 de marzo, la Hermandad de San Gil celebró su tradicional bajada del Stmo. Cristo de la Salud rodeado por los cientos de devotos que lo acompañan año tras año. Tras la bajada del camarín, el Cristo fue llevado en Vía Crucis por las calles de su barrio hasta, finalmente, ser situado en el altar mayor junto con las imágenes de Ntra. Sra. de los Dolores y de la Coronación de Espinas, que también fueron trasladados. El párroco del templo, Pedro José López, bendijo y acompañó a la imagen durante todo el recorrido del Vía Crucis con sus rezos y cantos.
En la misma tarde, pocas horas después, se desarrolló el III Pregón Juvenil de la Hermandad, esta vez a cargo de Mª del Dulce Nombre Mije Villaécija. Una vez que su antecesor, Rafael González, le dio la palabra y antes empezar con su discurso tuvo palabras de agradecimiento hacia la Hermandad por haberle confiado ese cargo y hacia todos los que aquella tarde la estuvieron acompañando.
Durante casi 60 minutos, la pregonera fue recorriendo una a una todas las cofradías de Écija, describiendo hasta el último detalle de la estación de penitencia de cada una y dedicándole palabras de fe y devoción. Las últimas letras de su pregón se las dedicó al Stmo. Cristo de la Salud, a quién enfrentó para decirlas mirándolo a los ojos. Palabras que hicieron estremecer a todos los que siente por el Señor de Écija la misma devoción que ella y que levantaron a todo el público allí presente.
Una vez finalizada la lectura del pregón, la Hermandad procedió a la entrega de recuerdos a todos los participantes en este III Pregón Juvenil.






















