Y como no puede haber norma sin excepción, la lluvia puso el acento a la última jornada de la Semana Santa, dando lugar a un Domingo de Resurrección sin salidas procesionales y bastante deslucido. “Ha sido una Semana Santa fantástica, a pesar del pequeño desastre del Domingo, cuando la lluvia impedía la salida de El Resucitado por segundo año consecutivo. Es una pena, porque tenían mucha ilusión”, apunta Rafael Caro, quien afirma estar “súper contento por como ha transcurrido el resto de la semana”.
Aunque los miembros del Consejo aún no se han reunido para hacer valoraciones, su presidente muestra su primera impresión: “Absoluta satisfacción por los resultados a nivel de hermandades, de nuestra ciudad, de beneficios espirituales, así como comerciales para Écija”.
Desde el Consejo aseguran que no se han producido accidentes reseñables durante la Semana Grande; aunque algunos incidentes sin gravedad han jalonado el transcurso de la fiesta. “Una señora que se puso de parto en los palcos, lipotimias, desfallecimientos, un pequeño golpe de un coche en los palcos, que fue rápidamente subsanado por la empresa que los gestiona; y algún cable que hubo que arreglar para permitir el paso de Nuestra Señora de la Misericordia” son los incidentes que enumera Rafael Caro, añadiendo que fueron subsanados con rapidez. “Los servicios municipales y los delegados se han portado perfectamente. No podemos preverlo todo, pero lo importante es saber reaccionar cuando suceden los hechos. Eso es precisamente lo que nos impulsa a continuar, sabiendo que estamos haciendo las cosas bien”, recalca el presidente del Consejo.
En cuanto a los pasos, esta Semana Santa también ha dejado alguna incidencia: El Miércoles Santo, durante la entrada al templo del paso de misterio de la hermandad de San Gil, se rompió la lanza que porta el Centurión Romano. “Las entradas y salidas son los momentos más difíciles; y aunque los costaleros y el capataz lo hicieron perfectamente, hubo un pequeño desliz. Aunque tenemos que agradecer que ninguna figura del paso sufriera daños, siendo sólo una lanza de madera la afectada”, asegura Rafael Caro, sin querer hacer más comentarios sobre lo sucedido.
Otro de los retos propuestos para esta Semana Santa ha sido ajustar los horarios de entrada y salida de las hermandades. Una suerte de ensayo de cara al proyecto de realizar la estación de penitencia por el interior de la Iglesia Mayor de Santa Cruz. “Creo que hemos superado la prueba”, afirma un satisfecho Rafael Caro. “Las hermandades se han comportado de manera responsable y eficiente. Incluso el Viernes Santo, que era el día más complicado, funcionó a la perfección”.
Cuadrados los horarios, el Consejo asegura que “volverán al trabajo” para intentar que su proyecto vea la luz durante la Semana Santa del próximo 2015.
Además de la cuestión horaria, está el problema de acceso de los pasos al interior de la Iglesia Mayor de Santa Cruz: “Se necesita una rampa, ya que la entrada sería por la puerta lateral, que da a la calle Espíritu Santo. Es una rampa complicada, dadas las especiales circunstancias del entorno. El ayuntamiento se ha comprometido a hacerla”, nos informa Rafael Caro, quien añade: “Tengo la confianza absoluta de que este proyecto verá la luz; y espero que sea en 2015.”
Recuerdo para Don Esteban
Rafael Caro también ha tenido unas entrañables palabras para Don Esteban, párroco muy querido en la ciudad de Écija, fallecido el pasado Viernes Santo.
“Fue alguien que influyó mucho en nuestra Semana Santa, impulsor de hermandades, siempre dedicado a su parroquia y al servicio de los demás”, asegura el presidente del Consejo, para quien la magnitud de su valor se podía medir “viendo la cantidad de personas que pasaron por su capilla ardiente, dispuesta en el Sagrario de la Iglesia de Santa María”, donde ejerció tantos años su ministerio.






















