El Arco de Belén se restaurará después de Semana Santa, así lo ha anunciado el portavoz del Gobierno Municipal. Tras varios intentos desde el año 2015, se descubrió que el lienzo de muralla que alberga el retablo, es ahora propiedad de la Parroquia de Santa María, tras haber sido adjudicada en testamento por los anteriores dueños de la casa anexa. En las próximas semanas se firmará un convenio con la Iglesia para la restauración que asumirá el Ayuntamiento por un montante de 10.000 euros.
Los trabajos se han encargado al maestro artesano Rafael Armenta que lo hará de manera desinteresada y consistirán en la sustitución de la viga actual, en muy mal estado y que motiva el apuntalamiento. También se recuperará las zonas deterioradas y se actuará en los accesos.
La situación actual para el arco es mala, y es además una reivindicación de hace tiempo de los vecinos y de asociaciones.
Además el Arco de Belén será puesto en valor dentro del directorio turístico de la ciudad, sobretodo teniendo en cuenta que es paso obligado en muchos casos como por ejemplo para llegar a la zona de “El Picadero” o al Palacio de Peñaflor.
La leyenda del arco de Belén
La Capilla de Ntra. Sra. de Belén se encuentra en lo que se conoce como Puerta de Estepa, concretamente en las confluencias de las calles Arco de Belén y Estepa y cuenta con un cuadro en el que se representa a la Virgen de Belén con el Niño Jesús. Entre las tradiciones astigitanas se encuentra el rezo a la imagen de las mujeres embarazadas, pero no es la única superstición respecto a este lugar.
Este arco ha contado siempre con atribuciones casi mágicas. Concretamente cuenta la leyenda que tiene el poder de dar noticias de personas ausentes de la ciudad. Eso sí, había que cumplir unos requisitos. Debía acudirse desde el domicilio al arco en pareja, o sea dos personas juntas (en solitario no era válido), esto debía repetirse durante nueve días consecutivos y al llegar al retablo debía rezarse cada día una oración que hacían referencia a la situación y se regresaba al domicilio en absoluto silencio, cuestión está también indispensable para el éxito de la acción. Esto tenía un motivo, ya que se debía escuchar con toda atención lo que decían las personas que la pareja se encontraran en su camino de retorno, pues serían las portadoras de estas noticias sobre la persona ausente. La dificultad estaba en que habría que ir hilando las conversaciones y extraer esas noticias de los trozos escuchados de las conversaciones de las personas con las que se toparan por el camino. Por tanto, dependiendo de la interpretación dada a lo escuchado la noticia sería más o menos buena.
De echo, cuenta la leyenda que hubo una mujer que murió de pena por esto, ya que teniendo a su hijo en la guerra de Cuba acudió a este remedio para tener noticias de él, la mujer no oía bien y tampoco su acompañante y por mala interpretación de lo oído recibieron noticias nefastas sobre el hijo, lo que llevó a la madre a la muerte.






















