Antes de continuar esta segunda parte, quiero agradecer a los cuatro o cinco lectores que me siguen, bueno, ya tengo uno más, concretamente una amable señorita desde Barcelona, me pidió que la incluyera, pues dicho queda. Terminé la primera parte de estos artículos con la frase: Con el tiempo no hay quien pueda, y cada vez estoy más convencido de esta realidad.
¡Ah! Otra cosa que se nos llevó el tiempo fueron las murgas de los pueblos en carnaval, aunque eso sí, nos dejó por desgracia a muchos “murguistas deambulando”. La paciencia, otra cualidad que lamentablemente perdimos, hoy solo queremos lo inmediato, cuanto más inmediato mejor, nada de esperar unos minutos, lo queremos todo ya, y si es gratis mejor, por eso alguien dijo: Dale todo a una persona y la destruirás y eso es lo que les está sucediendo a los jóvenes, y no tan jóvenes, bueno eso y las “paguitas” (8.500 millones) es lo que nos va costar la compra de votos con trampas de este infame gobierno que padecemos. El tiempo también se llevó los derechos de la gente honrada en favor de los delincuentes, okupas y gente de mal vivir.
Y lo más importante de todo lo que el tiempo se llevó y que además no volverán, fueron aquellos personajes cercanos e irrepetibles que todos tenemos en nuestras mente, unos más instruidos que otros, pero todos con una enorme capacidad para sobrevivir y sobreponerse a toda clase de adversidades, por muy dura que fuera la caída, capaces de embaucar casi siempre por pura necesidad, al mismísimo diablo y salir airosos de cada “faena”. Me encantaría citar algunos nombres a los que me refiero, pero la lista ocuparía el espacio que no me queda, por eso os invito, como hago siempre, a que cada cual elabore mentalmente esa relación de sus personajes favoritos. Así no se quedará ninguno atrás. CONTINUARÁ.