¿ Habrá algo más placentero, sociable, natural, enriquecedor, sano y sobre todo tal y como están las cosas, económico que eso ¿. Me refiero a aquella vieja costumbre que también se llevó el tiempo, de despedir las sobremesas nocturnas del verano de ollas con pringá y gazpachos con agua fresquita del pozo.
Una vez finalizada la tertulia, casi siempre no muy tarde, porque al día siguiente había que madrugar; cada mochuelo a su olivo, en este caso al colchón o manta tendida en el suelo, bien en la casapuerta o en el corredor donde hubiera un poco de corriente, a todo esto con las puertas de par en par. De ahí viene aquella historia que se contaba que una vez ya acostados la madre le dijo a la hija: ¡! Niña, abre un poco la ventana pa que entre el fresco,¡¡y así fue, entró el fresco y se acostó con la niña.
Ahora, los médicos recomiendan esta sana costumbre de tomar el fresco en vez de tantas series de tv. y tantos facebook, Twitter, o Whatsapp. Hay que recuperar la vieja cultura del “corrillo”, donde se ventilaban los problemas cotidianos de la familia y vecinos y se hacía sin saberlo, terapia de grupo, comentando las vicisitudes y penurias propias de aquellos duros años , para así compensar en la medida de lo posible con las desgracias ajenas.
Como ahora son todos Estudios, los expertos (siempre los expertos) están investigando, cómo nos afecta y nos afectará estas altas temperaturas que estamos padeciendo en este verano adelantado¡¡ A buenas horas!!, y dicen que esto ocurrirá sobre todo en verano…¡¡manda huevos duros con tanta temperatura y tanto experto. Ya le digo.