Tal y como anunciaba D. Ricardo Gil- Toresano, alcalde de la localidad, en entrevista a este grupo de comunicación, su equipo de gobierno está trabajando para modificar algunas ordenanzas municipales, y de esta forma, reducir impuestos.
Una de las medidas estrella de este paquete sería ampliar el umbral de valor catastral de las viviendas, para facilitar el acceso a las bonificaciones del IBI. “Hasta ahora no podías acceder a estas bonificaciones si tu vivienda tenía un valor catastral superior a 60.000 euros, quedando muchas zonas fuera de estas ventajas fiscales al rebasar por un poco esta cantidad. Ahora, vamos a ampliar ese umbral hasta los 70.000 euros para que más familias puedan disfrutar de bonificaciones”, informa Rafael Serrano, delegado de Economía y Hacienda, Urbanismo y Obras Públicas en el Ayuntamiento de Écija.
Serrano también ha presentado otras propuestas: “Vamos a rebajar hasta un 95% el impuesto de Plusvalía”, asegura. “Se trata de la ‘multa’ que recibimos cuando heredamos un inmueble”, continúa el delegado, recordando que dicho impuesto ha desaparecido en muchas comunidades autónomas, siendo Andalucía una de las que han optado por mantenerlo. “Desde este Ayuntamiento vamos a hacer todo los posible para reducir su coste”, incide el responsable local de Economía y Hacienda.
La “eliminación absoluta de la dación en pago” es otro de los objetivos que persigue esta reforma: “Cuando por falta de recursos alguien entrega su vivienda al banco, éste usa un subterfugio legal por el cual, a través de una entidad interpuesta, compra dicho inmueble al cliente, generando importantes plusvalías a las que había que hacer frente”, explica el delegado, aclarando que con esta nueva medida buscan combatir la picaresca, eximiendo el pago de dicho impuesto.
En otro apartado estaría la petición que el ente local pretende hacer al Ministerio de Hacienda para que reestructure los valores catastrales de “aquellos terrenos que fueron recalificado en su momento y que hoy, sirven tan solo para plantar trigo”, en palabras del propio delegado. Terrenos que pasaron de rústicos a urbanos y que debido a la crisis, no se ha podido construir en ellos. “Una sentencia del Tribunal Supremo se opone a que sigan pagando IBI Urbano dichos suelos. Ahora nosotros nos vamos a subir a ese carro por considerar que es un cobro injusto”, sostiene Rafael Serrano.
Todas estas medidas (y otras como la bonificación en la tasa del agua y alcantarillado a personas con pocos recursos) quedan pendientes de aprobación para el próximo pleno, con vista a que entren en vigor a partir del 1 de enero de 2015.






















