Durante los días 14 y 15 de Mayo, tras dos años de espera, El Villar ha celebrado su tradicional romería en honor a su patrón, San Isidro Labrador.La romería comenzaba el sábado 14 de mayo con una misa en honor al patrón.
A continuación, las carrozas emprendían el camino hacia la finca de “Los Arroyones”. A lo largo de este recorrido fuerzon realizando una serie de actos, como rezo del Ángelus. Posteriormente, el Patrón entraba en iglesia de Fuente Palmera, donde lo esperaban las hermandades de la localidad y se realizaba una ofrenda floral.
Por la noche, el recinto de la romería acogía la actuación de un grupo musical para que se pudiera disfrutar de la fiesta hasta altas horas de la madrugada.
El domingo por la mañana, los villarengos recibirán a la hermandad filial de Cañada del Rabadán y ya por la tarde, iniciarán el camino de vuelta.
Una romería en la que hacen el camino unas treintena de carrozas dando cabida a más de 1.000 personas, número que se multiplica llegando a la finca.
Gente llegada desde toda la comarca, El Villar, Fuente Palmera y sus aldeas o Écija hacen que esta sea una de las romerías más importantes de la zona.
La historia
Según recoge textualmente el libro “De Romería por la provincia de Sevilla” de Elisa Navas y Asunción Fernández de Castillejo y editado por PRODETUR, y nos cuenta Margarita Guerrero, la romería en honor al Patrón de los labriegos se inició en El Villar en 1952 con la Compra de la imagen del Santo, adquisición que se hizo posible gracias a una rifa que propició Juan García Castillo, quien estuvo al frente de la Hermandad fundadora de San Isidro durante once años. Con las 3.749 pesetas de presupuesto se encargó la talla, que finalmente costó 2.472 pesetas, y que se instaló en la capilla del Molino del Carmen.
El 15 de mayo de 1952 se procedió a la bendición del Santo, nombrado Patrón de los labradores de Écija y de toda la Colonia. En esa histórica jornada se celebró también la primera romería que partió hacia el Cortijo del Villar, lugar donde sólo permaneció aquel año. Posteriormente, desde 1953, la romería tuvo como destino el Chaparral del Invernadero, celebrándose al día siguiente en El Villar una feria de ganado, a la que siguió una fiesta nocturna. Durante los años siguientes la peregrinación gozó de un gran auge, disfrutándose incluso de corridas de toros, de circo y otras atracciones feriales.
La cita festiva se celebró en el Chaparral durante muchos años, hasta que finalmente la finca quedó desmantelada, trasladándose entonces a los Olivos del Corregidor, pasando después a los terrenos municipales de Fuente Palmera de los Arroyones, lugar a donde se continúa peregrinando actualmente.






















