Finalmente Antonio Pérez, el ecijano víctima de un ladrillazo, ha fallecido a las 4 de la tarde. Ya desde el primer contacto médico que tuvo el hombre se hacía esperar lo peor. Según los informes médicos el diagnóstico era de muy grave pasando a “crítico”.
El paciente ingresó en coma, en la UCI del hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Hasta allí fue trasladado en helicóptero, después de sufrir el impacto de un ladrillo en la cabeza, el pasado sábado 11 de octubre, causándole un traumatismo craneoencefálico y hundimiento craneal.
Los médicos que lo atendieron en el hospital ecijano ya informaron a los familiares de la situación de extrema gravedad, sin embargo los familiares se aferraban hasta el último momento a un “hilo de esperanza” tal y como nos contaba Rosario López, sobrina del fallecido.
Los familiares tienen claro que no se trata de una gamberrada y no están dispuestos a aceptar que sea un accidente “no se trata de ningún accidente, ya que alguien ha provocado esta situación”, afirma la sobrina de la víctima. La familia no quiere buscar responsables, pero Rosario explica “yo tengo hijos menores y a mis hijos ya estoy yo pendiente de ellos para que no hagan eso”. Entre sollozos, la familiar de Antonio dice que a veces se deja llevar por la rabia, pero que “nadie le va a devolver” a su tio.
Antonio era soltero, vivía con su hermana y un familiar con discapacidad intelectual al que estaba muy apegado. Era un hombre bueno, según explica su familia y que se “alejaba de cualquier problema”.
Los hechos tuvieron lugar en torno a las 12.30 horas de la jornada del sábado 11 de octubre, cuando la víctima se encontraba en las inmediaciones de un supermercado en el barrio de Las Huertas. Allí, mientras caminaba acompañado de su hermana, recibió el impacto en su cabeza de un ladrillo de 25 centímetros, supuestamente lanzado desde una azotea. Según los testigos, el ladrillo fue lanzado desde unos seis metros de altura y cayó “a plomo” sobre el hombre. Antonio Pérez perdió el conocimiento y sufrió hemorragias, fue trasladado en un primer lugar al centro hospitalario ecijano e inmediatamente derivado en helicóptero al Virgen del Rocío, donde una vez en la Unidad de Cuidados Intensivos fue operado de urgencia.
Según el delegado de Seguridad Ciudadana, Carlos Onetti, agentes de la Policía Local se personaron en el lugar de los hechos donde, tras hacer las pertinentes pesquisas, trasladaron el caso al departamento de Policía Nacional. Onetti asegura que, en torno a la 01.00 de la madrugada del domingo, los agentes localizaron al presunto agresor – un menor de entre 12 y 14 años-, quien fue trasladado a dependencias policiales para proceder a su identificación. “Todo está esclarecido y el menor presunto autor localizado”, afirma el edil.
Vecinos de la zona coinciden en apuntar al autor de los hechos, que al parecer es miembro de una familia no ecijana que tenía previsto mudarse el pasado fin de semana.
Al parecer, para los vecinos de la barriada el acontecimiento no es una sorpresa y ya hace tiempo que temían una desgracia de este tipo, pues no es la primera vez que se arrojan objetos desde la azotea. Naranjas, huevos, incluso piedras habían sido utilizadas por menores como fórmula “de juego” en varias ocasiones.
En un primer momento se apuntó a un desprendimiento las causas del suceso, sin embargo tras las primeras inspecciones oculares se comprobó que los ladrillos habían sido manipulados.
El caso está en manos de la Policía Judicial en estos momentos.























Señores y señoras ecijanos el autor de los hechos se detuvo a eso de las 21 horas del sábado y fue un menor de diez años. fue detenido gracias a unos vecinos y demás perjudicados. Que se negaron a dejar el lugar de los hechos hasta que localizaron al culpable. Gracias al trabajo de ellos fue localizado el culpable y no gracias al trabajo de la Policia nacional.