Al acabar la exposición, el profesor Ropero invitó a todos los asistentes a comentar cualquier cosa que se les ocurriera sobre el asunto tratado. Entonces, uno de los asistentes, muy interesado por la cuestión, intervino para decir, más o menos, pues cito de memoria, lo siguiente:
-Don Miguel, en Écija decimos caspicias en unas ocasiones, escarpicias en otras, y también cascucias, escapucias, escarcucias, caspucias… y quizá algunas más para referirnos generalmente a las sobras y desechos de las comidas. ¿Pero cuál de esas palabras es la correcta, porque yo oigo cada vez una cosa diferente?
-Desconozco esos términos, mi querido amigo, y como es lógico, tampoco sé su significado –respondió el señor Ropero, para luego añadir-: Tal vez se trate de ecijanismos, es decir, palabras válidas solo en Écija.
Desde aquella noche y hasta hace bien poco, cuando me propuse revisar con lupa todas las entradas del Vocabulario Andaluz (1998) que comenzaran por ca-, he estado pendiente de averiguar el significado y empleo apropiado de dichos términos. Mi sorpresa fue mayúscula cuando en la página 41 de dicho diccionario hallé lo siguiente:
“caspicias.– f(emenino). p(lural). Corteza seca del olivo”.
No muy contento con el escueto resultado, consulté después el Diccionario de la Lengua Española (2014) y de nuevo fui sorprendido. Ahora, nuestro diccionario académico decía al respecto:
“caspicias.- f. pl. coloquial. Restos, residuos”.
La presencia del vocablo caspicias en dos diccionarios con objetivos diferentes me pareció normal, por cuanto distintos son también sus significados: “corteza seca del olivo” en Andalucía, frente a “restos y residuos” en todo el ámbito del español.
Pero aun resuelto lo anterior, no me acababa de encajar por qué en Écija, además de caspicias, se oía también escarpucias, escarcucias y escapicias para referirse a los restos o residuos de algo. Decidido a acabar con el misterio, me adentré de nuevo en el Vocabulario Andaluz para revisar cuantas palabras comenzasen por es-. El diccionario decía de este modo:
“escarpicias.- f. pl. Asientos o posos de un guiso o de un plato aliñado”.
A partir de este momento, con los datos obtenidos podemos establecer los siguientes hechos:
- caspicias, es una palabra con dos significados: uno, de uso coloquial y generalizado, como indica el DEL, equivalente a ‘restos, residuos’; y otro, particular en Andalucía, según recoge el VA, donde vale por ‘corteza seca del olivo’.
- escarpicias es una palabra usada solo en Andalucía, con un significado muy cercano al de caspicias, pues se utiliza para referirse a los “asientos o posos de un plato aliñado”.
- Ambas palabras, caspicias y escarpicias, a mi juicio, debido a un cruce entre ellas, por parecerse tanto por su forma como por sus significado, han producido en Écija una serie de vocablos derivados como son: caspucias, carcucias, escapucias y escarcucias.
Con esta información ya podría salir de dudas a aquel asistente a la conferencia de don Miguel Ropero, confundido ante los diversos modos de designar los restos y sobras de cualquier cosa, especialmente si se trata de alimentos.
En definitiva, vocablos usuales en el lenguaje popular y coloquial, donde el conocimiento del léxico no se adquiere por vía escrita, sino por vía oral. Lenguaje popular y coloquial, siempre sujeto a ruidos, improvisaciones, inseguridades y otros elementos que perturban la correcta transmisión de los sonidos, ya sea en Écija o en cualquiera otra parte del mundo.
Francisco Martínez Calle