La Confederación General del Trabajo (CGT) ha hecho público un incidente ocurrido la pasada semana en el instituto de Educación Secundaria (IES) ‘Nicolás Copérnico’ de Écija. Y es que al parecer en dicho centro una profesora tuvo que ser atendida por una ambulancia desplazada hasta el lugar debido a un golpe de calor mientras daba clases.
La profesora, tras una pruebas médicas, ya se ha reincorporado a su trabajo, pero el sindicato teme que este incidente pueda pasar a cualquier otro miembro de la comunidad educativa.
A este respecto, CGT exige la climatización de los centros escolares y que se redacte y ponga en marcha un protocolo de actuación para temperaturas extremas para adaptar a la normativa, que explica el sindicato por decreto establece que en los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares la temperatura estará comprendida entre los 17 y 27 ºC, datos en otro sentido, suponen «estrés térmico».
No es la primera vez que este debate se abre, ni en Andalucía ni en Écija, ya en 2017 y también a finales del curso pasado la comunidad educativa comenzaba a quejarse por la situación de temperatura extremadamente calurosa que se vivía en este centro de secundaria, pero también en otros de la localidad. Esto, llevó a los alumnos a un conato de huelga.
Este asunto precisamente ha sido el protagonista para el colectivo ‘Escuelas de Calor’, que agrupa a las asociaciones de madres y padres de alumnos (AMPA) de centros educativos de Sevilla afectados por esta problemática relacionada con el calor y que ha programado dos concentraciones para esta semana. Mañana martes la primera y el domingo la segunda.






















