La Raíz pone en marcha de un nuevo proyecto consistente en un centro denominado SAVIA que ofrecerá servicios, programas e intervenciones cuya misión es conseguir la mayor inclusión social y la vida activa y autónoma de cada uno de los niños, niñas y jóvenes con diversidad funcional que participan en ellos.
El proyecto se inició con la adquisición de un local de 423 m2 situados en el barrio de la Alcarrachela de Écija, un barrio joven y céntrico que dispone de múltiples servicios complementarios que apoyarán las iniciativas formativas para la inclusión social y la vida en comunidad de todos los niños/as y jóvenes con trastorno del desarrollo o con discapacidad intelectual, así como personas adultas con discapacidad intelectual o sensorial.
Este proyecto ha contado con varias vías de financiación. El Ayuntamiento de Écija ha aportado 50,000 euros, la Fundación ONCE 25.685,08, el GDR Campiña Alcores una subvención de 25.980,37 € y el resto se ha financiado con recursos propios de la Asociación La Raíz y el respaldo
financiero de una entidad bancaria.
El «Centro Savia» aporta nuevos servicios, recursos y apoyos para la vida inclusiva y autónoma de la población infanto-juvenil y adulta con diversidad funcional, procedente de trastorno del desarrollo o de discapacidad intelectual; constituyéndose en un nuevo servicio que provea una continuidad en las intervenciones de todos los niños y niñas que finalizan en el Servicio de Atención Infantil Temprana (CAIT) y de jóvenes que finalizada su escolarización obligatoria, requieran de orientación y formación para su inclusión en entornos laborales normalizados.
El nuevo Centro Savia ofrecerá servicios de Habilitación Funcional (Logopedia, Fisioterapia, Psicopedagogía) mediante sesiones individuales con profesionales especialistas, servicios de talleres grupales para el desarrollo de la autonomía personal, habilidades adaptativas y participación en la comunidad así como diversos talleres constituyen una forma de organización en la que destaca el carácter colectivo del trabajo dinamizado o supervisado por un monitor. En los talleres se realizan actividades programadas y sistematizadas, con una progresión de dificultad ascendente, para conseguir que los participantes aprendan una técnica o recurso que posteriormente utilizarán de manera personal para resolver con éxito las situaciones que se les presente posteriormente.






















