Este año, Luis Navarro, empresario ecijano y antiguo Hermano Mayor de la Hermandad de San Gil, será el encargado de encarnar al Rey Melchor. Con toda una vida dedicada a la ciudad de Écija, Navarro promete llevar ilusión y esperanza a pequeños y mayores, destacando el valor de la solidaridad y el respeto por las tradiciones navideñas.
Cuéntenos, ¿cómo fueron esas primeras impresiones? ¿Cuándo supo que encarnaba a este mago?
Pues imagínatelo, Una ilusión grande. Porque además fue un tema inesperado. Ni por asomo pensaba que me iban a hacer Rey Melchor, ni mucho menos. Entonces cuando recibí la noticia, evidentemente me quedé un poco sorprendido y bueno, con mucha ilusión. Con ilusión de esta tarea difícil, porque no es una tarea fácil la que nos van a encomendar, pero bueno, con ilusión y con ganas de llevarla a cabo lo mejor posible.
¿Qué cree, cuáles han sido los puntos fundamentales para que le hayan designado Rey Mago y a que lo postulen como tal?
Pues no lo sé. Yo me considero buena persona, me considero una persona que suelo ayudar a todos. Participo con todo aquel que me lo pide, con todo el tema de las hermandades, de asociaciones. No sé si ha sido por eso, pero yo creo que, por ahí, por ahí van los tiros. Creo que han considerado que soy merecedor del cargo.
De los tres Reyes Magos podría haber sido cualquiera. Ha sido Melchor, ¿contento o le gustaba cuando era niño otro más?
Contento, contento. Además de cuando pequeñito yo, pequeñito y grande, es mi rey preferido. Ha dado la casualidad de que me han cogido y además han cogido el rey que a mí me hacía ilusión o me ha hecho ilusión siempre.
Está claro que, dentro de esos méritos, ser miembro de hermandades, ser empresario ya con una veintena de años a las espaldas, ha tenido algo que ver. Este año muchos de los representantes de los personajes provienen del mundo de la empresa, como es tu caso. Vamos a hacer un poco de pulso a cómo está la situación empresarial en nuestra ciudad. Es difícil, fácil… ¿Cómo es ser empresario en Écija?
Bueno, lo que es la vida día a día es dura, como todos sabemos. Hay mucha competencia, hay muchas empresas que están en el sector. Para estar arriba tienes que ser el número uno, no te queda otra. Pero sí que es verdad que yo, teniendo en cuenta el resto de compañeros con los que hablo, creo que un problema añadido que tenemos todos es la falta de personal. Es decir, tenemos muchos proyectos, tenemos cosas interesantes, queremos invertir en varias cosas más, pero la verdad es que nos frena mucho el tema personal. No hay personal cualificado, falta mano de obra. A pesar de los tres millones y pico de parados que decimos que hay en España, no es fácil encontrar mano de obra, sobre todo cualificada. Yo creo que hemos pasado a una etapa en la que la gente ha cambiado un poco el chip. Y quieren estar más acomodados. Te hablo de mi trabajo, porque mi trabajo es muy sacrificado, a lo mejor para otro tipo de trabajos que sean más apaciguados, que sean más de fábrica, más de estar… Pero un trabajo como el mío en el que estamos siempre corriendo de arriba para abajo, de eventos, como tú sabes, nos dedicamos al tema de los eventos. Tiene fecha de caducidad, tenemos que trabajar en condiciones meteorológicas adversas, porque no se pueden retrasar, en los fines de semana… En mi sector está bastante complicado encontrar nueva mano de obra. Tenemos el equipo que tenemos y bueno, vamos bien. No hay nadie que quiera tirar del carro y me imagino que, como yo, el resto de compañeros estarán en la misma tesitura.
Eso respecto al ámbito empresarial, que es uno de los que este Rey Mago tiene dentro de su faceta personal. Luego hablemos también del ámbito cofrade, del ámbito de las hermandades. Imaginamos que con cierta cosita en el corazón de dejar atrás esa responsabilidad.
Hombre, claro, evidentemente. Hace varios días que he dejado el cargo de Hermano Mayor de mi hermandad de toda la vida, de mi hermandad de pequeño. Y claro, por un lado, te sientes aliviado en cuanto al tema de responsabilidades, que ya es un trabajo más, porque hoy en día las hermandades ya no se llevan como antes, que eran cuatro días salteados y tal. Un día en una hermandad, y más la Hermandad de San Gil, tiene un trabajo constante en el día a día, de dedicarle muchas horas, y sí que te quitas eso. Pero evidentemente, por otro lado, la pena de echar de menos estos ratos que se echan ahí, de tertulias, de por la noche, de para acá, de para allá. Pero bueno, tenía que hacerlo ahora, era el momento, porque tenía que descansar. Llevo ya varios años, no solo como Hermano Mayor, sino también en otros cargos de la Junta de Gobierno. Y ahora tocaba descansar un poco, dedicarle un poco más de tiempo a la familia, porque la familia es verdad que entre el trabajo que tengo y la hermandad pues la tenía un poco descuidada. Y ya también se va haciendo uno mayor, ya necesita uno también relajarse un poquito y dedicarle tiempo a la familia y a los amigos. Pero bueno, lo dejo aparcado, pero no es un hasta nunca, como yo digo. Mi hermandad está ahí. Yo me he puesto a disposición del nuevo Hermano Mayor para lo que haga falta. De hecho, esta semana hemos tenido la fiesta benéfica de San Gil, la cual, ya no siendo yo Hermano Mayor, la he terminado de organizar con el beneplácito del nuevo Hermano Mayor. Y ahí estaré. Es lo que le he dicho a ellos, que estoy a su disposición para lo que haga falta. Pero sí que estoy un poco más aliviado del día a día que es duro, es duro en la hermandad.
¿Satisfecho de toda la labor que ha realizado a lo largo de estos años? ¿O hay cositas que se han quedado por hacer?
Hombre, siempre estoy satisfecho con la labor que se ha realizado. Porque hemos culminado muchos proyectos, hemos hecho muchas cosas, cosas muy importantes que quedarán ahí para la historia, y se ha tenido que trabajar duro. Se ha tenido que trabajar muy duro, con muy poco tiempo y con unos recursos económicos bastante importantes, que bueno, al terminar la legislatura, gracias a Dios, todo lo hemos cumplido. Como dije en mi discurso de despedida, hemos conseguido hacer todo lo que queríamos hacer, y hemos conseguido lo más importante para una hermandad que es irte con todo lo que tú querías hecho y todo pagado, para no dejarle cargas a nadie que venga detrás tuya. Luego se te quedan muchas cosas, evidentemente, en una hermandad tan grande, es muy difícil hacerlo todo a gusto de todo el mundo. Pero bueno, yo siempre digo que he intentado darle el sitio a toda mi gente, también como dije, porque todos me decían: “Es que tú has conseguido…” Yo no he conseguido nada, lo que yo he conseguido lo hemos conseguido un equipo que son todas las personas que han estado a mi lado, porque sin esas personas no hubiera sido posible. Siempre hay alguien que tiene que llevar la batuta, como yo digo, que en este caso me ha tocado a mí. Pero yo estoy súper orgulloso de toda la gente que he tenido, de todas mis Juntas, que han estado siempre conmigo, a todos lo que yo he dado. Porque yo estoy loco perdido, pero muy contento. Alguna cosita me ha quedado atrás. El poder terminar el proyecto de la casa vieja, pero no lo hemos dejado terminado por burocracia del tema de papeles. Pero sí que es verdad que ya está en encargo esa documentación y es verdad que me voy con el encargo al Hermano Mayor nuevo de que termine ese proyecto y con una gran parte de esa financiación ya conseguida y apartada ahí, como si no existiera, para cuando esos temas burocráticos se arreglen. Él continuará. Estoy seguro y estoy convencido que lo va a continuar y que lo va a llevar a cabo.
¿Cómo se vive la Navidad en la casa del Rey Melchor?
Pues como siempre, me imagino que como en todas las casas, con ilusión, con familia, intentar estar con los amigos, intentar… Es verdad que, como te digo, por mi trabajo tenemos muy poco tiempo para estar todos juntos, pero en estos días navideños suele uno un poco aparcar el motor. Pararlo un poquito y decir, bueno, vamos a intentar estar más por casa, estar aquí. Y creo que como cualquier persona humilde y normal. Intentando estar con los abuelos, no dejarlos solos, y con las cosas tradicionales, porque yo soy muy tradicional. Hay mucha gente ya moderna, que ya vuelan por ahí, que hacen comidas o cenas en hoteles y tal y cual. Yo soy de la tradición y a mis hijos se la tengo mantenida de que los días de Nochebuena es para estar en casa y para estar con la familia. Y bueno, esperando el Día de Reyes, que también es uno de los días que más me gusta a mí de Navidad, personalmente. Siempre está uno con el que vendrá, que nos traerá, que nos regalará, en fin. Como cualquier otra persona normal.
Entonces las tradiciones creo que se cumplen todas en casa. Árboles de Navidad, el Belén, se escribe la Carta de los Reyes. Eso no nos perdemos ninguna, ¿no?
Todas. Yo el tema de decoración se encarga la jefa, como yo digo, que ella es la que se encarga de preparar el arbolito. Luego los fines de semana con los niños hacemos un poquito también lo que es el misterio. Pero sí, todo normal.
¿Cómo recuerdas la Navidad desde cuando era niño, Luis?
Han cambiado mucho. También es verdad que ya no está todo el mundo que tú tienes que tener. Es que no sé cómo explicártelo. Yo cuando pequeño, aunque yo sigo intentando mantenerlo familiar, pero ha cambiado mucho. Antes yo recuerdo que de pequeño era estar todo el día en la casa y tal, no había forma de irse a ningún lado. Hoy en día ya se despliegan más: “Nos vamos a unas fiestas y tal”. Y antiguamente también, aunque gracias a Dios en mi casa nunca se ha pasado necesidad por el tema de la comida, pero si me consta que generaciones más atrás, en la Navidad se esperaba todo con mucha ansia porque era donde se podía disfrutar de ciertas cosas. De ciertos privilegios, que no tenían durante el año. Hoy en día, gracias a Dios, celebramos la Navidad, pero más que por el ámbito de la comida, es por estar con la familia, porque hoy en día en Navidad comemos cosas que cualquier día podemos permitirnos. Ha cambiado mucho, para mí ha cambiado mucho. No se ven esos corillos de niños que se hacían antes. Muchas cosas que entiendo que con la evolución de los años y con las modernidades pues evidentemente irá todo… Pero yo no la concibo sin estar en la familia y no concibo una Navidad sin una Nochebuena para cenar en casa todos juntos. Insisto en que hay personas que lo hacen de otra forma, pero ha cambiado.
¿Considera que el aspecto religioso también está cambiando con el paso de los tiempos?
También. No sé explicarte bien cómo, pero noto esa sensación de que ya no es… Antes el tema era mucho más de esto. Todas las misas. Tú ibas a una misa, por ejemplo, del gallo tradicional, que antiguamente había que ir sí o sí. Hoy a mí me da pena porque yo vengo a una misa y hay siete personas o diez personas, lo mismo de la parroquia. Yo creo que la gente en el tema de la Iglesia está también cambiando un poco el chip y no se lleva festejar ya todo como antiguamente. Pero bueno, una pena, pero es así.
Y hablemos de ese día que decía que es un día especial a Navidad, el de Reyes. Lo es ahora de adulto y lo era de niño. ¿Cómo eran esas noches de Reyes cuando eras un niño, Luis?
Yo recuerdo de noches de insomnio. Recuerdo de pequeñito que mi madre… ella intentaba que nos durmiéramos poniéndole a los camellos los polvorones, la leche… Y estábamos todos nerviosos. Nos íbamos temprano a la cama, cosa que hoy en día también está cambiando, y era una noche muy especial. Una noche en la cual estábamos súper ilusionados. A los medios que había antes, porque hoy en día, te insisto, los regalos que traen los Reyes Magos, son barbaridades. Antes, cuando yo pequeño, un cochecito que le empujábamos así era un no sé qué, y una bicicleta era otro mundo. Y hoy en día esas cosas ya están muy superadas, pero yo lo he vivido siempre mucho. Además, es que es un día que a mí siempre me ha hecho ilusión. Yo eso de la sorpresa de saber el qué… Y al final luego resulta que siempre lo mismo. ¿Qué me va a traer? ¿Qué me traerán los Reyes Magos? Al final siempre te traen lo típico, chalequitos, no sé qué.
En tu casa, entonces, por lo que veo, los reyes llegaban por la mañana, porque hay algunas casas que reciben la visita por la noche cuando llegan de la cabalgata.
No, no, los míos siempre llegaban por la mañana. Yo tenía que acostarme, y de hecho la tradición ahora es la misma. Todos los días de reyes, termina la cabalgata. Todos a dormir, y llegan los reyes, ponen todos sus cachitos debajo del árbol y cuando se levanta por la mañana, todo el mundo tiene en el árbol su regalito.
¿Algún regalo se quedó esperando cuando era niño y nunca llegó, Luis?
Buena pregunta. Pues la verdad es que dentro de las posibilidades que tuvieron mis padres, todo lo que ellos pudieron darme, me lo dieron. Son otros tiempos diferentes, como tú ya sabes. Entonces no eran los mismos tiempos de ahora y yo contento porque ellos siempre se han desvivido por mí y por mi hermana, que somos dos en casa. Y ellos han hecho todo el esfuerzo que han hecho para que siempre, aunque ellos eran unos trabajadores normales, siempre han hecho el esfuerzo de tener lo que sus hijos querían esos reyes. Pero evidentemente, pues claro, cuando salíamos fuera y si te traían un cochecito y tú veías a otro con una bicicleta, pues diría: “Me cago en la leche, ¿qué habré hecho yo para que a mí la bicicleta no me la hayan traído?”. Pero bueno, yo estoy muy contento. Siempre, dentro de las posibilidades que en mi casa había, nuestros padres nos las han hecho cumplir y bien.
No sé si Tientapanza iba por la casa del Rey Mago o no llegó esa tradición a casa.
Llegó, llegó. De hecho, además también yo encarné el personaje de Tientapanza hace varios años. Y también, también en mi casa era la tradición de Tientapanza. De ir a dormir, comer, todo el año la pancita, tocar. La verdad que sí, seguíamos con las tradiciones estas.
Vienen ahora unas fechas que están cargadas de actividades para la agenda de su majestad de los Reyes Magos. ¿De todas esas fechas cuál cree que va a ser más especial, más emotiva, más ilusionante para su persona?
Hombre, a mí me gusta… No lo sé porque no he vivido la experiencia de Rey, pero por lo que he estado… Como te he comentado antes, yo he sido Cartero Real, fui Tientapanza también… Más que el día de la cabalgata en sí, porque el día de la cabalgata yo creo que es un día que estás ahí y no ves nada, ni haces nada. No te da tiempo. Yo los días previos, esa visita a los hospitales, esa visita a los niños, a los abuelitos. Cuando tú te acercas, a lo mejor, al acto del teatro, que en el teatro es cuando tú los tienes más cerca y ves como un niño de pronto te abraza y te dice: “Ay, Melchor, ay, Gaspar”. Yo creo que esos días son los más emotivos y los mejores para mí.
Luego llegará el día 5 de enero, que bueno, es verdad que a lo mejor es un día de más bullicio. Pero también desde arriba repartir esas ilusiones y ver cómo los niños te piden con esa ilusión máxima, tiene que ser un momento muy especial.
Tiene que ser un momento muy especial, pero es lo que te digo, lo veo un poco más lejano. Porque desde allí es verdad que te tienes que emocionar, no sé la sensación, la de Tientapanza cuando estuve fue una sensación muy emocionante, pero me gustan más los días previos a ese día de lo que es la cabalgata.
Bueno Rey Melchor, lo que nos queda es que se dirija usted a los niños, a los que nos ven, niños y niñas, que están todos nerviosos, ilusionados, preparando esa carta. ¿Qué les decimos? Porque tienen que empezar ya a terminar de portarse bien.
Pues nada, efectivamente, ya que se porten todos bien, que echen todas sus cartas, que escriban al cartero, que se las lleven al cartero, para que nos dé tiempo a todos los Reyes Magos de poder reunir los máximos regalos que ellos solicitan. Y también pedirles que sean solidarios, que sean solidarios con el resto de personas y con el resto de niños que por desgracia sabemos que hay mucha necesidad. Que sean un poco solidarios y que repartan, y que den y que sean solidarios con todo el mundo.
Y así para terminar su mensaje para 2025, ¿Cuál sería?
Como todos, yo creo que como todos los años pedimos todo el mundo. Pedimos que haya paz. Que se terminen estas malditas guerras que haya por ahí. También que intentemos erradicar un poco el tema de hambre, porque, aunque os he comentado que los tiempos han cambiado y que ahora parecen otra cosa, yo que he tenido la oportunidad de viajar fuera de España a varios sitios por ahí, he visto lo que hay y es lamentable. Y que tengamos mucho amor, paz, y que compartamos con todo el mundo y que intentemos quitar esta sociedad de odio, de esos rencores que tenemos, de ver eso a ver quién puedes más, si tú puedes más que yo. La vida es más sencilla y la vida se vive una vez y creo que… Personalmente por lo menos así lo pienso. Yo me siento más lleno, me siento más reconfortado cuando puedo ayudar a alguien que me pide ayuda y le ayudo dentro de mis posibilidades, evidentemente. A uno le gustaría ayudar mucho más de lo que ayuda, pero eso es lo que transmito, eso es lo que quiero y sobre todo como siempre digo, con el vecino de nosotros. Y que nos de mucha salud, porque… Porque sin salud no hay nada, ¿sabes? Lo demás, el trabajo y todo, eso viene todo, todo se consigue, pero lo primordial es la salud. Y hay que encargársela al jefe que está ahí todos los días.
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