La hostelería, el turismo, la construcción, la agricultura. En la construcción faltan herreros, pintores, fontaneros. Y en la hostelería, personal cualificado. O sea, camareros o camareras con un mínimo de conocimiento del oficio. Nos creemos que cualquiera puede trabajar en un bar; y así vemos esos camareros, sin formación, que traen los vasos cogidos por los bordes donde tú has de beber, o los que no saben al mismo tiempo tirar una caña de cerveza de grifo y escuchar que le estás pidiendo tapa de ensaladilla.
CONCLUSIÓN: Es necesario y urgente preguntarnos ¿por qué no se privan las ayudas al parado, a quién se la ha ofrecido trabajo y lo ha rechazado…?
Ahí está la “cordera”, o sea, la madre del cordero.
¿Quién le pone el cascabel a ese gato vago y pícaro?