spot_img
miércoles, 29 julio 2026

955 904 771 · 619 850 389 · info@ecijadigital.es

spot_img
InicioSociedadRafael Gálvez, Tientapanza: "No hace falta tanto: Las Navidades tienen que ser...

Rafael Gálvez, Tientapanza: «No hace falta tanto: Las Navidades tienen que ser sencillas, de familia, de compartir»

Este año, Rafael Gálvez, trabajador de la empresa Nevaluz, encarna este año al entrañable personaje de Tientapanza. Su profundo vínculo con la Navidad y el compromiso con mantener vivas las costumbres locales lo convierten en el candidato ideal para repartir ilusión por las calles de Écija.

Bueno, este año le ha tocado encarnar a Tientapanza. No sé cómo se lo ha tomado. ¿Cómo fueron los primeros momentos?

Mira, en un principio la Asociación de Tientapanza se lo ofreció a mi empresa, Nevaluz. Entonces el presidente, Manuel Rodríguez, designó que fuera yo el que encarnara el personaje. Y bueno, muy contento, muy contento porque es verdad que son unas fechas para compartir, unas navidades de amor, de felicidad, de los niños. Es una fecha de mi infancia, y este personaje me trae buenos recuerdos de aquellas navidades cuando las compartía lógicamente con mis abuelos, mis padres, mis tíos, mis primos y eran navidades en familia.

¿Por qué cree que ha sido usted y no otro de los muchos trabajadores de la empresa?

Bueno, pues será, a lo mejor, por el tiempo que llevo en la empresa. Llevo 37 años, puedo decir que soy uno de los más veteranos. Quizás también porque soy una persona metida en otros temas. Soy de la hermandad de Confalón, capataz del paso de Azotes, me conoce mucha gente. He estado metido en algunas asociaciones y en varias cosas. Yo creo que habrá sido por eso, es un conjunto de muchas cosas: el tiempo que llevo, también la amistad que me une con la familia de Nevaluz, me refiero a Manuel Rodríguez y todas las familias y socios. Tengo ya el relleno puesto, tengo las barbas…

Estamos hablando de un personaje ecijano donde los haya, Tientapanza. ¿Es una tradición que se vivía en su casa de pequeño, Rafael?
Sí, yo recuerdo que las navidades empezaban cuando mi abuela decía: «Pues mira, nos vamos a juntar para hacer los pestiños». Y a partir de ahí empezaba todo el ambientillo navideño. Se juntaban mi abuela, mi madre, mis tías, y todos los niños alrededor de aquello. Ese jaleo que conlleva, y el olor de Navidad… El olor que se me viene a la cabeza es la canela, el clavo, el ajonjolí, la matalahúva; los olores de los pestiños, las empanadillas y los dulces típicos que ya, a primeros de diciembre, con la inmaculada, la familia se juntaba para hacer los dulces típicos nuestros.

¿Cómo vive las navidades?
Pues mira, yo pienso que las navidades han cambiado mucho. Son muy materialistas, de mucho consumo, y no hace falta tanto. Las navidades tienen que ser sencillas, de familia, de compartir. Yo conozco las navidades cristianas. La esencia de la Navidad es el nacimiento del niño Jesús, y a partir de ahí se desarrolla todo el cristianismo. Entonces yo no concibo una fiesta materialista: cena con la familia, con los hijos, incluso con algunos amigos con los que hemos compartido mesa. Y luego, cuando se va acercando la fiesta de los Reyes Magos, en este caso el Tientapanza, que siempre me decía mi abuela… bueno, mi abuela y mi madre, pero sobre todo mi abuela. Que esa noche había que comer mucho porque venía Tientapanza, te tocaba la barriga y decía «Que así todo el año». Y luego venían con regalos. Y el tema de los Reyes Magos, que es una fiesta dedicada a los niños, como cuando los Reyes Magos llevaron los obsequios a la adoración del niño, pues igual. Lo que pasa es que ahora nos estamos americanizando un poco, que si Papá Noel, que si Santa Claus, que si el reno, que si historias… Yo conozco al niño Jesús, el portal de Belén y los Reyes Magos. No hace falta tanto. No hace falta tanto.

Por tanto, entiendo, Rafael, que sus navidades de cuando era niño son bastante diferentes a las que ve ahora, aunque usted intenta mantenerlo en casa, ¿no?

Sí, son distintas porque es verdad, antes esperábamos las Navidades porque eran comidas especiales y esperábamos a los Reyes Magos porque era cuando pillábamos algún regalo, me refiero a juguetes o algo similar. Ahora es distinto. Pienso que tenemos tanto de todo, mientras que hay tanta gente por ahí que no tiene ni lo más básico… No tienen algo que llevarse a la boca, les falta ropa o lo más esencial, un techo. Tenemos tanto consumo que muchas veces nos olvidamos de la esencia de la Navidad, que son fechas para compartir.

¿Hubo algún regalo que usted pidiera cuando era niño y que nunca le llegó? ¿Ha tenido alguno de esos?

Sí, sí es verdad que siempre se quedaba hay algún coche eléctrico, algún caballito o alguna cosa. Pero, en realidad, no hace falta mucho. Los regalos hay que trabajárselos, es decir, darles a cada lo que realmente les hace ilusión. Porque hay veces que vamos a una tienda y decimos: “Esto mismo, esto le va a gustar”. Es caro… Pues esto le va a gustar.  Y hay veces que no lo más caro y lo más bonito le puede gustar a un niño. Yo tengo a mis nietos, y ellos juegan con una caja de cartón, con algunos libros infantiles, o se entretienen con una bolsa de plástico y una bola más que con cualquier juguete caro. No les hace falta mucho, simplemente hay que estar pendiente de ellos y hay darles amor. Que hay veces nos falta tiempo. Otro tema es el tiempo, vamos tan deprisa y tan corriendo que a los niños los tenemos en actividades. Y al colegio, al inglés, al yoga… Y sin embargo, los padres están llevándolos de un sitio a otro pero hay veces que se ven niños que están faltos de cariño. Lo único que necesitan es un achuchón, jugar con ellos y sentarse a su lado, más que darles un móvil o una play.

Hablemos también de la tradición de Tientapanza. La Asociación Cultural hace ya unos años trabajando por recuperar esta tradición, que se propuso instaurarla y mantenerla. ¿Cree que está en un buen momento esta tradición ecijana, Rafael?

Sí, yo creo que sí. Porque…verás, La Asociación lleva ya muchos años trabajando, no sé si son veintidós años los que llevan trabajando con este personaje. Y, año tras año, lo están consiguiendo. Sobre todo, porque todos los que personajes que salen después de haber terminado la cabalgata se sienten super contentos, que ha sido la mejor experiencia de su vida. Y nada más que eso, a los mismos de la Asociación, cuando yo hablo con ellos, les reconforta una barbaridad. El saber que están haciendo la ilusión de mucha gente, de muchos niños, incluso padres, abuelos… Pues eso reconforta una barbaridad. Cuando ven que todo ha salido bien, que todo ha terminado, dicen: “Hay que ver la cantidad de ilusión que he llevado este año a tanta gente”. Eso es lo más bonito que se puede hacer.

Tientapanza es un privilegiado porque sale dos veces a la calle. Esto es una cosa muy especial. ¿Qué cree que será más significativo para usted: ¿La cabalgata de Tientapanza, la de los Reyes Magos o las visitas que se hacen con motivo de estos días especiales?

Bueno, tenemos un montón de actos previos que son muy bonitos. Visitamos colegios, residencias y alguna asociación, y en todos estos sitios nos acogen super bien. Porque van los niños, reciben sus regalos y eso es una experiencia impresionante. Luego, por otro lado, es verdad que salimos dos veces. Tientapanza sale en este caso el día 28 de diciembre, que es el último sábado del mes y luego salimos el día 5 de enero. Yo pienso que son días distintos, no los he vivido todavía, pero pienso que son días distintos, porque el día 28 es un día más nuestro, porque solo va a estar Tientapanza en la calle junto con toda la comitiva de gigantes, cabezudos, el puesto amarillo, de charanga… Entonces digamos que es una cosa más íntima a nivel del pueblo. Íntima y sin embargo yo tengo un montón de amigos que ya me han dicho que el día del Tientapanza que no se lo pierden que vienen para acá. Y luego está el día de Reyes que ese día es mucho más multitudinario, con mucha más gente.

Vamos a ir hablando un poquito ya, para ir despidiéndonos, de esos mensajitos que hay que darle a los niños, en estas fechas en las que todos están agotando las ultimas horas para portarse bien, Tientapanza también va a visitar alguna de las calles de los niños y niñas en estos días ¿Qué mensaje tenemos para los peques?

A los peques les diría que sigan siendo niños, que jueguen mucho y que se olviden un poco de las tecnologías. Que jueguen con los juguetes tradicionales, de siempre. Y sobre todo a los padres, que nos toca darles esa ilusión paz y felicidad que necesitan los niños en estas fechas que son para compartir. Y sobre todo que son días de paz y de amor. Y los niños lo que tienen que tener es mucha paz, mucho amor y luego tener el regalo apropiado que cada uno necesite, pero que sean para compartir con otros niños, para compartir en la calle y que no se queden encerrados.

Rafael Gálvez, no nos queda más que desearle lo mejor para el próximo 2025. Que reparta mucha ilusión por las calles de la ciudad y para terminar ¿Cuál sería su deseo para el nuevo año?

Para el nuevo año, yo lo que espero es que sea un año lleno de ilusión, tranquilidad y paz. Que no falte nada en estas fechas en ningún hogar del mundo, que no falte esta ilusión y que todos tengamos un pequeño regalo, que podamos tenerlo. Y tener el alimento necesario para que las Navidades sean unas buenas Navidades para todos.

Sigue el canal de NOTICIAS COMARCA DE ÉCIJA en WhatsApp: https://whatsapp.com/channel/0029Va8hiVgHltYIe8Up493M

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img