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Sandra Romero: “Yo he hecho una película con la que me siento identificada; tiene mucho de mí y de lo que yo quiero hacer”

Sandra Romero Acevedo, joven directora ecijana, está viviendo un momento crucial en su carrera cinematográfica tras su nominación al Goya de Dirección Novel por su ópera prima “Por donde pasa el silencio”. La película, rodada en Écija y profundamente enraizada en sus vivencias y paisajes familiares, no solo ha capturado la atención de la Academia, sino que también suma siete nominaciones en los Premios del Cine Andaluz y otra reciente a los Premios Feroz 2025. En esta entrevista, Romero reflexiona sobre su trayectoria, el significado de estas nominaciones y los desafíos y satisfacciones de crear cine desde sus raíces.

Lo primero Sandra, estudiaste periodismo, pero, ¿Cuándo te vino tu afición por el cine? ¿Siempre supiste que te querías dedicar a esto?

Bueno, yo cuando empiezo a estudiar periodismo… que me encanta, y siento que hay una parte de mi proceso allí que siento que es fundamental para que a mí me guste el cine y para que yo me dedique al cine. Lo que pasa es que la parte de periodismo que más me empieza a interesar y que más me mueve es todo ese periodismo que cuenta historias. Entonces por una parte hay algo que siento que me gusta, pero por otra parte hay algo que me falta. Y justo en ese proceso de… En esos años de Universidad, me engancho mucho al cine. Empiezo a ver muchísimas películas. De repente para mí, que ya sabéis que bueno, al final nosotros teníamos un cine en el pueblo y no venían muchas películas, las películas que venían eran muy específicas. Pero en Sevilla y sobre todo con el Festival de Sevilla descubro un cine que nunca había visto. Y que de repente digo: Esto es así, esto se hace. Y para mí fue un descubrimiento, un descubrimiento siendo ya una persona de dieciocho o diecinueve años. Y digamos que de esa mezcla donde realmente me interesaba el periodismo que cuenta historias y todo ese cine que empiezo a descubrir que se inicia con la biblioteca en la Universidad, con el Festival de Sevilla que trae películas europeas interesantísimas. Pues de ahí es cuando de alguna manera empiezo a preguntarme qué quiero ser yo. Y cómo yo elijo una carrera siendo tan joven, bueno, no tan joven, pero sí de repente en el instituto tienes que elegir prácticamente a qué te quieres dedicar el resto de tu vida, pues yo siento que lo que realmente a mí me puede mover y con lo que estoy conectando es con el cine. Y es ahí, en esos años, donde tomo la decisión de planear cómo puedo realmente planteármelo de una manera seria. Cómo puedo acceder a unos estudios que hay, que puedo permitirme yo. Y, bueno, eso es un poco el inicio.

¿Qué directores te inspiraron para crear? ¿Quiénes fueron tus referentes en esa época y cuáles son ahora también?

Pues son muy distintos. En esa época, al final, es una mezcla de directores de los que probablemente no haya vuelto a ver una película, o no lo sé. Porque, digamos, las películas que venían al Festival de Cine de Sevilla, yo no me fijaba en el director, yo me fijaba en la película. Era una película que me movía, pero era una película que venía al cine, yo la disfrutaba y se iba. Y, por otra parte, empiezan a interesarme los clásicos, porque al final empiezo a ver mucho Kubrick, mucho Hitchcock. Son clásicos, Cassavetes, que sí que me sigue acompañando a día de hoy y es uno de los cineastas que más admiro. Luego, en la propia escuela, empiezo a conocer a mujeres cineastas. A Lucrecia Martel, a Chantal Ackerman. Luego hay una parte en la que, de alguna manera, empiezo a conocer también mujeres y hombres que están haciendo cine aquí. Mi profesor, que es Enri        que Urbizu, o Javier Rebollo, que son dos profesores que me inspiraron mucho, que al final te forman como cineasta. Descubres que aparece una directora que se llama Carla Simón, Pilar Palomero, y López Riera. Entonces, todo es un proceso. De conocer y también de admirar a gente que está haciendo cine ahora. También, evidentemente, en España está Buñuel, que tenemos una historia del cine español con Buñuel, con Berlanga, con Bardem. Al final, vas tirando de uno, descubres a otros. Esos son los primeros años en los que, de alguna manera, yo solo podía buscar en internet y tratar de hacerme mi propia lista, yo no venía del mundo de la cultura. Luego ya cuando consigo estudiar cine, pues ahí ya tienes profesores que te abren puertas a otro tipo de cine, que te descubren ese cine. Que para eso están.

Recientemente se ha estrenado en Écija, “Por donde pasa el silencio”. ¿Cómo fue ese día, Sandra, después de presentar tu ópera prima en tu ciudad natal?

Yo es que me quedé en shock de ver a tantas personas allí. Y sobre todo fue muy bonito porque yo estaba súper nerviosa. Era la primera vez que la iba a presentar en el pueblo. Es una película que se ha rodado en el pueblo, mucha gente del pueblo está en la película. Entonces, bueno, me sentí súper arropada porque vi a gente que conocía, a familia también, claro, y a otra gente que no conocía de nada y que para mí ha sido un descubrimiento. En ese coloquio que tuvimos, ver a gente que tenía una mirada sobre la película súper especial y que había conectado con la película… No sé, para mí es un orgullo ver cómo gente que comparte el mismo lugar de nacimiento conecta con una película que he hecho yo y que he hecho allí. Entonces, bueno, súper contenta porque ha ido mucha gente a verla al cine y eso la verdad es que me hace súper feliz.

Precisamente hablando del cine, es una película que ya se ha estrenado en cartelera. ¿Cuáles están siendo los resultados? ¿Te encuentras satisfecha con lo que está suponiendo el film?

Bueno, a ver, yo creo que lo que viene hay que disfrutarlo y lo que no viene, pues no vino. Entonces, para mí, lo importante es que esta película encuentre su público en los distintos lugares donde lo pueda encontrar. Y eso ya es un regalo. Así que yo no pienso nunca en resultados, porque es muy complicado. Pensar en un resultado, en tener un premio, en tener un algo, en tener no sé cuánto, eso no tiene mucho sentido para mí. Intento valorar un poco el cine de otra manera. Yo he hecho una película con la que me siento identificada, es mi primera película. Tiene mucho de mí y de lo que yo quiero hacer, de mi propuesta. Eso le va a gustar a alguna gente, a otra no. Y yo creo que lo importante, al final, es encontrar tu manera de contar las cosas y luego encontrar enfrente a gente que conecte con ella. Y yo creo que eso sí que lo estoy consiguiendo. Esto es un proceso largo. Ojalá me quede mucho más por hacer.

Este largometraje, Sandra, viene a su vez de un corto del mismo título que se estrenó en 2020 y que fue tu primer trabajo en dirección y ganaste un premio importante, que fue las Biznagas de Plata de Málaga. ¿Qué te llevó a decidir hacer esta segunda obra?

Pues bueno, al final no me lleva a una cosa en concreto, simplemente en ese proceso de terminar el cortometraje… Era 2020, estábamos en pandemia, estaba en casa y tenía que ir de vez en cuando a Madrid, ya cuando nos dejaron, para terminar la postproducción. Y en ese cortometraje aparecen Javier y María brevemente. No va sobre ellos, va sobre el regreso de Antonio al pueblo y su encuentro con un exnovio en la ficción. Y de alguna manera en esas imágenes en las que aparecen sus hermanos… yo ya un impulso que tengo es hacer una película sobre la familia, que es un tema que me interesa muchísimo. Y en ese momento dije: Yo quiero hablar sobre la familia y tengo a tres hermanos, que siento que se pueden poner delante de una cámara, Antonio, evidentemente, porque es un actor profesional, pero Javier y María, que no son actores. Y bueno, en ese proceso empiezo a escribir. Y cuando empiezas a escribir no sabes si vas a hacerla o no. Simplemente empiezas a escribir y te empieza a interesar y a estar muy conectada con lo que estás escribiendo. Así que se empieza así, por lo menos yo. Porque para hacer tu primera película nunca sabes si vas a poder hacerla o si será otra porque ya no la has podido levantar. Es complejo, ¿no? Sobre todo, la primera. Quizás otras, o cuando ya llevas cuatro o cinco, pues quizás. Pero justo siento que estas primeras películas funcionan así y yo, sobre todo lo que pienso es: puedo pasar mucho tiempo con esta historia y ojalá que con todo este tiempo que yo siento que puedo pasar, porque realmente conecto con ella, la pueda hacer.

Bueno, precisamente hablábamos de que esta película que está muy conectada con la familia Araque, a la que eres muy cercana. ¿Qué te llevó a querer presentar el contexto de esta familia en una película?

Bueno, es que no solo el contexto familiar de esta familia, es que también es el mío y es el de otros amigos. Es una película de ficción, al final. Entonces, realmente lo que me lleva a, digamos, construir un contexto en la ficción, que se puede parecer a varios que tengo en la vida, tiene que ver con que es un mundo que conozco y con que es un mundo que conecto y que es un mundo que a mí me importa y que me genera preguntas. Igual que yo no conozco, por ejemplo, otro tipo de contextos, yo no sé lo que es vivir en… yo qué sé. No sé lo que es vivir en una mansión en Asturias, o en Las Vegas, pues sí que sé lo que es vivir en este contexto y eso hace que lo pueda contar al final.

Bueno, después de las Biznagas de Plata de Málaga han llegado otros festivales en los que has estado presente, como el Festival de San Sebastián, el Festival de Cine de Almería, donde además te hiciste con el premio especial del jurado y el premio al mejor actor y también estuviste nominada a los Premios Feroz, al premio de Mejor Relato de Ficción. ¿Qué supone para ti haber pasado por tantos festivales y haber sido nominada y haber ganado además galardones de tan importante calado?

Pues sobre todo eso, visibilidad para la película. Al final, los festivales te posicionan frente a un público que es el asiduo al festival y también hace que tenga repercusión en los medios para que otras personas que no van a esos festivales sepan que esta película existe. Fue muy bonito presentarla en San Sebastián porque San Sebastián es el festival más importante que tenemos en España. Es nuestro único festival de clase A. Y estar allí en Donostia, con los directores. Yo iba cuando era estudiante a Donostia como jurado joven… Para mí es un festival muy especial, el Festival de San Sebastián. Y fue allí el estreno mundial de la película. Allí vino familia, amigos de Écija también. Y eso a nivel personal fue precioso. Pero luego, nivel de cómo repercute eso en la película… la coloca, le da un prestigio, le da un acceso a un público. Los premios igual. O sea, el premio de Almería también sirve para que muchas personas, por ejemplo, del sector, conocieran la película también. Porque el Festival de Cine de Almería al final es un festival que a mí me sorprendió muchísimo, porque estaba allí toda la industria, y eso hizo que mucha gente de la misma, que también votan y que son académicos, conocieran esta película y la pudieran ver. Entonces todo eso al final termina siendo visibilidad para la película.

Bueno, vamos a hablar ahora de la nominación a los premios Goya, si no te importa. Te quería preguntar: ¿Qué significa para ti esta nominación?

Pues yo me siento súper agradecida con los académicos que han decidido que yo esté entre los directores noveles de este año. Al final, son nuestros premios nacionales más importantes del cine, así que, para mí es superimportante. Me siento como… apoyada, o reconocida ya solo con la nominación. A mí me parece que es algo que me hace sentir que hay gente del cine que ve muchas películas y que ha decidido votar por esta, así que estoy agradecida y contenta por que hayan visto algo en ella.

Se compite en los Goya con Miguel Faus por “Calladita”, Pedro Martín-Calero por “El llanto”, Javier Macipe por “La estrella azul” y Paz Vega con “Rita”. ¿Cómo ves tu largometraje teniendo en cuenta el plantel?

Pues en eso no hay que pensar. O sea, de verdad te lo digo. Yo pienso en otras cosas, sinceramente. Pienso en que quiero volver a escribir, que cuando termine la promoción quiero seguir escribiendo, seguir dando clases y poco más. No pienso mucho más.

¿Prefiero no pensarlo?

No, o sea, prefiero no. Es algo natural. Es que no lo pienso. O sea, cuando recibes una nominación o un premio, lo celebras, y lo que no ha venido, yo no soy muy de pensarlo así en general en la vida. Más allá de lo que puedo hacer o lo que no pueda hacer… y sobre todo en cosas que no dependen en absoluto de mí. Más allá de pensar en que puedo hacer o no puedo hacer una película, que eso sí que lo proyecto, qué película puedo hacer ahora y tal. Pues sí, evidentemente, eso sí lo proyectas. Porque es como que quieres hacer una película y estás como pensando: Es que la voy a hacer. Tienes que estar ahí con esa energía para realmente poder levantarla y convencer. Pero lo que no depende en absoluto de ti es algo que yo nunca he pensado y tampoco he pensado en la nominación.

Bueno, Sandra, han sido cuatro años de trabajo en este film, más también todos los años que has dedicado a formarte en cine. ¿Cómo ha sido después de todo ese tiempo poder sentarte en la butaca a disfrutar de la película, de tu película?

Pues es que realmente yo, claro, tú piensas que yo me paso una postproducción viendo la película quizá más de cincuenta veces o cien, no lo sé, te estoy diciendo un número largo. Entonces, realmente, yo no me siento por primera vez a ver la película más allá de las primeras imágenes, el primer día de montaje. Es un proceso muy distinto a sentarse en un cine a ver la película de otro, que sí que la ves por primera vez. Lo que sí que… por ejemplo, verla por primera vez con público, que eso fue en el Festival de San Sebastián, fue muy emocionante, sobre todo por algunas cosas que pasaban, que a mí sí que me preocupaban- Y es que realmente la película tiene comedia también, tiene algunos puntos de comedia que yo trabajé y me gustó, y me alivió que la gente se reía con eso. Y siento que eso ha seguido pasando, pero esa primera vez que la veo con público y escucho por primera vez a la gente reírse, me da como mucha satisfacción, la verdad.

Bueno, “Por donde pasa el silencio”, ya hemos dicho, una película grabada en Écija, con historias de Écija y sus actores son personas que conoces desde la adolescencia y forman parte de tu entorno más cercano. ¿Todo esto te ha facilitado el trabajo o lo ha hecho más difícil?

Pues realmente hay cosas que son más difíciles, muchísimo más difíciles que hacer las cosas de una manera más clásica. Y, por otra parte, también me ha facilitado las cosas en cuanto a la profundidad a la que puedo llegar, en cuanto al acceso a espacios, al paisaje que ya conozco. Vas con mucho trabajo adelantado, sobre todo de conocimiento. Tú, cuando haces una película, realmente tienes que conocer bien el terreno en el que te mueves, ya no solo el terreno físico, lo que es el propio paisaje, ya sea paisaje rural o ciudad o lo que sea, sino también el propio paisaje humano. Entonces, eso ya lo tenía de alguna manera, aunque lo tenía que volver a ver por primera vez a través de una cámara, que es un proceso también que es complejo. Pero, por otra parte, claro, al final te implicas emocionalmente y personalmente muchísimo en una película que es de ficción. Entonces, bueno, hay una parte que es más complicada y hay una parte que es más fácil, sí.

Bueno, dejando de lado este largometraje, ¿qué proyectos tienes pendientes, Sandra? ¿Cuál va a ser el siguiente paso?

Pues mira hay una serie en la que he dirigido tres capítulos, que fue justo después de la película y que está ya en Movistar Plus, que se llama “Los años nuevos”, que es de Rodrigo Sorogoyen. Ese proyecto también ha salido ahora y ha sido un proceso también muy bonito y lo he acompañado un poquito también en la promoción. Lo dejo por si a alguien le interesa verlo, porque creo que habrá mucha gente en el pueblo que tenga Movistar Plus. Y ahora estoy escribiendo y dando clases. Sí, ahora quiero… Para escribir te tienes que tomar tu tiempo. Así que ahora ojalá me pueda permitir tomarme ese tiempo para escribir.

¿Y cuáles son tus aspiraciones, teniendo en cuenta el éxito del corto y posteriormente del largometraje? ¿Cómo crees que va a evolucionar la carrera de Sandra Romero? ¿Dónde te ves de aquí a unos años?

No tengo ni idea. Yo lo que quiero hacer es una segunda película. Ya veremos. Yo quiero hacer una segunda película por ahora. Estoy centrada en eso. Una segunda película con la que yo conecte, ya sea mía o ya sea coescrita con otras personas o venga de otras, pero sí que tengo muchas ganas de empezar otra vez ese proceso.

Bueno, Sandra, quizá la gente que nos escuche no lo sabe, pero tuviste la oportunidad de hacer práctica en esta casa. Y los que te conocieron aquí te han descrito como una persona que era en ese momento tímida. No sé si sigue siendo así, si es parte de tu carácter.

Claro que sí, pero muchísimo. No he cambiado una pizca. Y para la gente tímida, desde aquí digo que no tenéis que cambiar para hacer nada. Yo me dedico a estar delante de cientos de personas muchas veces y mi timidez no me ha supuesto ningún problema.

¿Y cómo estás llevando el tema de la repercusión de las apariciones en los medios y de todo este impacto que está teniendo el largometraje y anteriormente el corto?

Pues nada, agradezco la visibilidad porque tener un espacio en un medio es complicado y con esos periodistas que han decidido hablar de mi película y que han dicho cosas tan bonitas y que también me han dedicado a mí un espacio como cineasta, estoy súper agradecida, la verdad. Y lo demás es que no lo pienso, porque es que no soy muy de pensar mucho más allá de lo concreto. Al final la repercusión tiene que ver con que sales o que la película sale en medios que tienen muchísimos lectores o muchísimos oyentes. Pero es como que yo no soy consciente. Yo lo escucho en mi casa o de repente me escribe una amiga y me dice: Te he escuchado. Al final, no sé. A nivel de pensar en cuánta gente lo ha escuchado o cuánta gente no, por el tema de la timidez digo, como no eres muy consciente. Por ejemplo, me cuesta más, pero disfruto mucho cuando estoy en un cine con mucha gente, como el otro día en Écija, había muchísima gente. Pues sí, ahí te cuesta un poco siempre cuando ves a tanta gente, pero luego lo disfruto mucho también, porque la gente normalmente es súper amable y dice cosas súper interesantes. Así que ya solo poder llevarme lo que ha dicho otra persona, cómo ha visto la película y tal, hace que me olvide un poco de ese momento en el que estás delante de tanta gente y se disfruta también.

Te quería preguntar precisamente por eso, porque Écija ha sido también protagonista sirviendo de escenario en esta película. Tú misma lo decías, que venías al cine a verla con la gente de aquí. ¿Seguirás con tus raíces en mente en futuros proyectos? ¿Seguirás llevando ese acento andaluz allá donde vaya, independientemente del éxito que tengas?

Sí, claro. Sí, no sé si haré absolutamente todas las películas en Écija, pero voy a hacer más películas. O pretendo, pretendo hacer más películas en Écija.

Para terminar, Sandra. Probablemente ahora, con todo el éxito que estás teniendo, habrá también muchos directores jóvenes, personas con potencial, con talento, que a lo mejor estén ahora mismo en medio de sus carreras universitarias, que se fijen en ti, que te vean como ejemplo y se inspiren un poco en ti y en tu figura. ¿Qué les diría a todas esas personas? ¿Qué mensaje lanzarías?

Que esto al final es una carrera de constancia. O sea, tienes que ser muy constante. Tratar de encontrar tu propio camino. Intentar descubrir cuál es el camino con el que te sientes más cómodo, de todos los caminos que puede haber en el cine. Tener mucha paciencia. Y aprender a disfrutar, creo que esta es una carrera en la que, al final, uno puede caer mucho en sentir que no puedes hacer cine. Al final… Yo siempre he pensado que el cine lo puedo hacer desde una producción más grande, con todos los elementos clásicos, hasta una persona sola con una cámara. O sea, dentro de las posibilidades que vaya teniendo a lo largo de la vida lo importante es que yo sé que quiero seguir haciendo cine con lo que pueda. Y yo creo que eso te libera de muchas cosas. Sí que es cierto que luego está la parte… Venimos de clase obrera y la mayoría también. Pero, por ejemplo, a mí me encanta dar clases, ¿no? Y yo estoy en la escuela dando clases de dirección de cine y siento que también hago cine a través de eso. Creo que encontrar esos puntos en los que uno se siente cómodo y tener esa paciencia y disfrutar de cada cosa que te aporta esta profesión que es preciosa, es una profesión muy bonita, pues agarrarte a eso y tener muchísima paciencia. Porque hay muchas cosas que van a depender de ti y otras cosas que no. Así que trabajar mucho en lo que depende de ti y en lo que no, pues ya vendrá. Alguna vez vendrá.

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