Con estas duras palabras expresaba su consternación el arqueólogo municipal y director de las excavaciones en la zona de El Picadero, explica que muchos daños son irreparables.
“Lo hemos perdido casi irremisiblemente”, se lamentaba el arqueólogo en declaraciones hechas hoy a Onda Cero Écija. Un ‘casi’ que deja la puerta abierta a un resquicio de esperanza, a la hora de recuperar ese mosaico de doble cara, especialmente dañado tras los actos vandálicos perpetrados en la zona, a principios de semana. García-Dils asegura que las piezas están siendo analizadas por los técnicos especialistas en restauración, para establecer hasta qué punto es recuperable el mosaico: “Estamos estudiando realizar una intervención de urgencia y que los especialistas en mosaicos intervengan a la mayor brevedad posible, para diagnosticar en qué condiciones nos encontramos para recuperarlo”, a lo que añade rotundo: “Vamos a poner todo de nuestra parte para conseguirlo”.
Además del famoso mosaico, otras importantes piezas del futuro parque arqueológico han sido gravemente dañadas: El patio de una antigua casa romana, conservado casi intacto hasta esta misma semana o la profanación de una tumba medieval de origen árabe, son otros de los destrozos realizados en la zona. “La destrucción ha sido totalmente premeditada y sistemática (…). Se ha ejecutado de una forma tan salvaje y con tal crueldad, que la recuperación será muy difícil o incluso imposible”, prevé el arqueólogo.
La noticia de la destrucción de estas piezas patrimoniales ha puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad en los lugares que albergan obras de arte. García Dils, por su parte, opina que el recinto de la Plaza de Armas cuenta con un buen sistema para velar por la integridad de la zona: “Desde hace años, contamos con vallas de tres metros –con pinchos-; siendo éste uno de los puntos por los que patrulla la policía, elaborando informes diarios”. Ante la pregunta de si es suficiente, el responsable de las excavaciones considera que estamos “frente a una acción criminal premeditada cuyo único fin es la destrucción” y que “somos indefensos ante tales actos de barbarie”. Si bien, Sergio García-Dils opina sobre cómo protegernos ante ellos: “Civilización, educación, conciencia ciudadana… y que todo el peso de la ley caiga sobre quienes hayan perpetrado estos atentados”.
Un duro golpe que, sin embargo, no les ha hecho perder ni un ápice de ilusión a estos profesionales de la arqueología: “No nos van a detener. Y menos ahora. Estamos poniendo más ilusión y esfuerzo –si cabe- en la recuperación de estos restos, que nos pertenecen a todos”.






















