Écija se despertaba esta mañana mirando al Genil. El desbordamiento del río llegó en primer lugar a la pedanía de Isla del Vicario, posteriormente algunas aguas se aproximaban a otras zonas del casco urbano. Cientos de curiosos han recorrido tanto el puente de hierro como el puente romano.
La mirada estaba puesta en los posibles daños que esta crecida pudiera ocasionar, pero también en los animales.
Y es que más de un centenar de vacas han tenido que ser desalojadas de la zona de Isla del Vicario. El que tardó en tener la misma suerte de ser rescatado ha sido el gato que hoy ha tomado el protagonismo en la ciudad.
Este pequeño felino, llevaba encaramado a las débiles ramas de este árbol en los aledaños al puente romano desde anoche, sin que nadie hubiera podido hacer nada por él. Se pudieron escuchar sus maullidos, los que poco a poco eran más sordos, y es que el cansancio…hacía mella. Se encontraba asustado, nervioso…exhausto.
Las protectoras de animales hacían un llamamiento a las autoridades municipales para que acudieran a salvar al animal. Han sido numerosos los vecinos que han llamado a los bomberos y a la Policía para pedir el rescate del gato.
Las fotografías, videos y comentarios sobre la situación del gato inundaban las redes sociales y los grupos de Whatsapp, y finalmente parece haber surtido efecto.
Los bomberos y la Policía Local trabajaron en el rescate del gato atrapado por la crecida del Genil. Tras el operativo se consigue que el felino salte a la barcaza que se colocaba. Una vez ahí, se intentó traer el animal a tierra mediante unas cuerdas, pero el gato se asustó y saltó al agua.
Contra todo pronóstico y con una fuerza propia de su raza, el animal logra encaramarse a otro árbol después de ser arrastrado por la corriente. Y finalmente los bomberos logran llevarlo a tierra. Aunque el gato huye despavorido.
Finalmente, el gato huye y busca cobijo. Lograron encontrarlo, salió después de estar escondido debajo de un coche. Está a salvo y en manos de la protectora Huellas Unidas, donde lo están cuidando y ya le han puesto nombre, no podía ser de otra manera, se llama Río y ahora busca familias adoptiva.
Gracias a la humanidad de bomberos, protección civil y Policía Local y también al interés de las asociaciones protectoras de animales.






















