Este mes de noviembre se tendría que celebrar el juicio por los presuntos delitos de lesiones, cuyas víctimas eran miembros del Cuerpo de Bomberos de Écija en servicio en el incendio que en el año 2008 tuvo lugar en la Barriada de Las Moreras acabando con la vida de seis personas de una misma familia. Concretamente los días 16, 17 y 18 de noviembre, después de que se aplazara el segundo juicio que se había fijado para el pasado 30 de Junio y 1 de julio. Sin embargo, esta tercera vista también se suspende y se ha pospuesto la fecha para el año 2018.
De esta manera el tribunal se ve obligado a aplicar la atenuante de retraso, pues son más de 10 años de espera, y el código penal contempla, que el retraso de un juicio conlleva el beneficio de ver una reducción considerable de sus penas.
La Fiscalía de Sevilla solicita más de dos años de prisión para cada uno de los 15 acusados por su conducta con los bomberos, en los incidentes ocurridos. Igualmente pide 2.400 € de multa individualmente a los encartados.
La defensa, alega “intensa alteración psíquica” y pedirá la libre absolución para los justiciables y, para el caso de que no se estime esta petición, se solicitará que se rebaje considerablemente la pena, por haber atenuantes.
Los ecijanos acusados de las lesiones, según su abogado, Fernando Osuna, “se vieron dominados por la rabia, la pena y el dolor, al ver como sus vecinos ardían con su casa sin poder escapar a causa de las verjas que cubrían las ventanas”. Ante la impotencia de la situación, “perdieron el control, alzándose contra los bomberos, que no pudieron hacer nada por la vida de estas personas”, afirma el abogado en un comunicado.
El Letrado Fernando Osuna asume y prepara la defensa de estos acusados de cara al juicio y ha estado en contacto con especialistas en salud mental para poder determinar el estado psicológico de los inculpados en el momento de los hechos.
En este sentido se alega por parte de la defensa “intensa alteración psíquica” por el impacto de los seis fallecimientos y por creer en un retraso de los bomberos como causa de las muertes, además de por el estado emocional incontrolado de los acusados.
Los acusados arremetieron contra el camión de bomberos que intervino en el incendio, indignados por la tardanza con la que creían, que actuaron.
Según el abogado, tiene gran importancia hacer una valoración global de la personalidad, a través de pruebas estandarizadas y entrevistas personales a fin de conocer el estado psíquico de los acusados en el momento de los hechos por los que van a ser juzgados.
En estos casos, “por la psicosis que se padece y durante esa situación de estrés muy aguda, se pierde el control, y el dominio de los actos es nulo”, explica el comunicado.






















