Una vecina de Écija ha recuperado los ahorros de toda su vida que perdió por comprar Participaciones Preferentes.
Según el comunicado del Bufete Osuna, esta ecijana, R.D.S. fue instada por la entidad Catalunya Banc para comprar un producto tóxico, denominado Participaciones Preferentes, las cuales eran vendidas como imposiciones a plazo fijo, en los que no había riesgo de pérdida de capital invertido y que se podría disponer de ellos en el momento que el cliente quisiera.
El modus operandi del banco consistía en llamar a clientes con perfil ahorrador, para invertir el dinero ahorrado en estos productos tan “rentables”. Debido a la falta de conocimiento financiero, unido a la plena confianza depositada en la entidad. La mayoría de los preferentistas contrataron las participaciones creyendo a los trabajadores del banco.
Sin embargo, la realidad era muy distinta, las participaciones preferentes son un producto financiero muy complejo, perpetuo, de alto riesgo en pérdida de capital y de difícil comprensión para un inversor minorista. De esta forma, un ahorrador normal jamás hubiese invertido en dicho producto, si hubiera recibido una correcta información.
La causa por la que el Juzgado Nº 18 de Sevilla ha condenado a Catalunya Banc a devolver todo el capital invertido más los intereses, es que ha quedado totalmente acreditado que el banco no cumplía con su obligación, según ley, de informar correctamente a sus clientes de los productos que iban a contratar.






















