Para que las peticiones a los Magos de Oriente lleguen a casa, hay que hacérselas llegar y eso se hace por el método tradicional, la carta. Esas cartas con recogidas por el Cartero Real que en cada pueblo designan los Reyes Magos. En esta ocasión en Écija, será la encargada de ello Amalia Rodríguez que trabaja en la Raíz desde hace muchísimo tiempo y que colabora activamente en muchas iniciativas sociales.
¿Cuéntanos como te lo tomaste cuando te dieron la noticia?
Ha sido toda una sorpresa, fue muchísima emoción y la verdad algo que no me esperaba y que no entraba dentro de mis planes para estas navidades, pero super contenta y feliz.
¿Se te había pasado alguna vez por la cabeza que te pudieran elegirte para un papel de este tipo?
No, el hecho de que se me pasará, no. El que me encantaría haber sido sí, porque es algo que yo siempre he disfrutado mucho, tanto viendo los reyes, el cartero, pero especialmente el cartero porque las distintas funciones que tiene a lo larga de las navidades, el recoger tantos deseos, tantas ilusiones. La verdad es que siempre me ha gustado más la labor del cartero que de los reyes y bueno, es un sueño hecho realidad.
¿Qué crees que te va a hacer más ilusión de todas estas encomiendas que vas a tener es estos días?
Ilusión no te podría decir el que porque la verdad es que ahora mismo sin haberlo vivido, yo ya lo estoy viviendo con mucha emoción y con muchas ganas. El hecho de recoger las cartas, el que se vengan los niños a ti, que te cuenten con esa cara y con esa emoción en sus ojos que le vas a pedir a los Reyes, la verdad es que eso es maravilloso. Luego, según nos han ido informando de la salida extraordinaria que vamos a tener, la verdad que también encantada porque es un trato muy cercano con los niños y sobre todo el factor sorpresa de los peques cuando nos vayan viendo llegar y que a todo el mundo les emociona. Por lo menos a mí me encanta, cuando voy con mis hijos y veo “mira un Rey Mago”. Vamos todas las navidades en busca de los personajes de estas fiestas.
Cuétanos un poquito, háblanos de tú paso por La Raíz ¿Cuánto tiempo llevas y como se está desempeñando este trabajo
Yo empecé en La Raíz como voluntaria y al poco tiempo me contrataron allí como monitora. A lo largo de estos años, son ya casi 20 años y he pasado por distintos servicios. Desde edad escolar, atención temprana hasta llegar ahora mismo a la edad adulta, que es en lo que estoy. Estoy en el centro ocupacional y estoy con todos mis chicos los hombres y mujeres de la entidad.
¿Qué significan para ti tus chicos, los hombres y mujeres de la entidad?
Son parte de mi familia, ahora mismo que comparto con ellos el día a día, ellos viven la emoción de estos momentos, esa emoción. La verdad es que a mí me llega muchísimo y luego no es un trabajo que tiene la parte emocional, que no puedes separarlo de lo que es tú jornada laboral y creamos un vínculo. Son muchas horas juntos y ya hay una relación en la que ellos no nos ven profesor, sino que somos su apoyo, la persona con la que hablan, con la que se desahogan ante cualquier problema que puedan tener en casa, fuera de la entidad. La verdad es que es un vínculo muy especial, ahora con los adultos y en su tiempo con los pequeños pues igualmente porque ahora yo veo a los niños que en su día pues en su día les enseñé a dar sus primeros pasitos, esas primeras palabras… tanto con los padres como con esos niños pues la verdad es que hay un espacio en el corazón que es imposible sacarlo de ahí.
Este trabajo, Amalia, tiene que ser vocación para que realmente funcione y te llene de esa manera.
Yo lo vivo desde lo que me gusta y que para mí no es un trabajo porque el hecho de llegar, todo el mundo de tenemos problemas y hay día que no tienes ganas, pero es que de pronto cruzas esa puerta y cualquier comentario, esos buenos días o algo que te dicen y ya hacen que desaparezca todo. Entonces es algo que es un gusto, dice busca un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar el resto de tú vida. Digamos que no es un esfuerzo. Yo voy allí con parte de mi familia con las que paso la mañana y la verdad es que es muy gratificante.
Hablemos nuevamente de las navidades ¿Cómo son las navidades en la casa de la Cartera Real?
Creo que como la mayoría de la gente. Lo disfrutamos mucho, la verdad es que siempre intentamos. A mí me encanta estar con mis familias, es uno de mis hobbies, el pasar tiempo con mis padres y con mis hermanos me encanta. Aprovechamos las navidades, aparte de que nosotros muchas veces en casa decimos: “Si es que parece que hoy es fin de año porque somos cuatro hermanos. Entonces nada que nos juntemos en casa de mis padres pues ya estamos allí todos. Cosa que ahora con estos tiempos que estamos pasando se ha reducido. No estamos acostumbrados a estar tanto tiempo separados. Vamos haciendo turnos.
¿Cómo recuerdas las navidades cuando eras niña?
El recuerdo es muy bonito porque siempre con mucha ilusión porque me ha gustado mucho todo lo referente a navidades, sobre todo la parte de los Reyes. Pero el hecho de la carta, la emoción, la compra navideña con mis padres. La emoción de niño que con el tiempo valoras lo que realmente es importante. Yo lo recuerdo ahora, pero en ese momento no le daba la importancia que realmente hoy le doy. El hecho de tener todo alrededor, pero no ya todo material, sino todo, el cariño de una familia, la unión porque somos una familia bastante unida y la verdad que muy especial, sobre todo llegando a la Noche de Reyes, pues locos de contentos, sobre todo mi hermano y yo que éramos los que más unidos estábamos por el tema de la edad. Deseando de que la Noche de Reyes llegará para ponernos a jugar con los juguetes y disfrutándolo lo máximo posible.
¿Cómo es la Nochebuena en casa, que tradición tenéis?
Juntarnos la familia y sobre todo el hecho de poder disfrutarlo juntos. A mi padre siempre le gusta poner zambombas flamencas en las televisiones y disfrutar juntos.
¿Cuál es la tradición de Nochevieja?
Con el paso del tiempo nos hemos tenido que ir dividiendo por las familias, tiran las partes de los cuñados. Normalmente en Nochebuena hacíamos turnos y en Nochevieja siempre juntos porque nos llena muchísimo el hecho de empezar y terminar el año juntos, el momento uva es el familiar en casa. Aunque faltara alguno llegaba en el momento justo de las uvas porque era nuestro momento de pasarlo juntos.
¿Cómo vivís la Noche de Reyes?
La carta por supuesto y luego las galletitas en el plato junto con su vasito de leche y esperar con muchísima ilusión. En casa de mis padres siempre han pasado los Reyes por la noche, nos íbamos a ver las carrozas y dejábamos lo que pudieran comer en ese tiempo los Reyes. Cuando llegábamos, como normalmente pasan por la casa de mis padres, por la avenida de los emigrantes y luego los nervios de decir que están los reyes. Los Reyes habían cerrado todas las puertas de casa, entonces entrábamos y no sabíamos en qué lugar se iba a encontrar los regalos. A lo mejor casa año, los reyes eran muy caprichosos y unos años eran en el salón, otros otra habitación. Entonces el factor sorpresa nos encantaba.
¿Qué recuerda especialmente de esa Noche de Reyes y qué regalo te quedaste esperando siempre y cuál es ese que te hizo tanta ilusión recibirlo en su momento cuando eras niña?
Pues la verdad es que nunca he sido de obsesionarme con un regalo. A mí me encantaban las barbies, siempre venía una, un trajecito de barbies, los complementos, que si la autocaravana… siempre venía algo así de lo que me gustaba. Con el paso del tiempo veo que por ejemplo un “Señor Potato”. Recientemente le compré a mis hijos un “Señor Potato” por el cumpleaños y dije: “uy, esto me encantaba a mí de chica” y me dice mi madre: ¿y porqué nunca lo pediste?, pero bueno la verdad es que son cosas que en ese momento pasan y tampoco he sido de empecinarme con nada en concreto, sino que a mí cualquier regalo me encantaba y sobre todo de lo que ponía en la carta, a lo mejor no todo, pero los Reyes siempre acertaban.






















