No hay nada más esclarecedor para ver de qué pie cojeamos la gente, que estar en una situación conflictiva como la que estamos viviendo estos días. Yo creo que a estas alturas de la película (de terror) quien no sepa a qué nos referimos cuando hacemos este comentario es que es de otro tiempo. De todas formas tampoco se pierde gran cosa pero por si acaso, recordamos que se trata de una expresión coloquial: “cuando a alguien se le ve el plumero” suele indicar que hemos visto claramente las intenciones que tiene respecto a algo, por lo general no muy buenas. El significado real es otro pero ahora no viene a cuento.
Cuánto me gusta esta frase dicha en el momento oportuno, sobre todo por lo que encierra en sí y por la forma tan clara de retratarnos los unos a los otros. Hay muchas situaciones en las que se nos ve el plumero: políticas, sociales, religiosas, económicas, deportivas y así en casi todos los actos de nuestra vida. Pero si a la gente de a pie, sencilla, normal y corriente se nos ve el gorro con las plumas tiesas, imaginaros a los miembros de este malgobierno bicéfalo que padecemos, a cuyos máximos dirigentes lo único que les importa es, a uno, mantenerse en el poder caiga quien caiga, y al otro, convertir España en otra Venezuela para por supuesto perpetuarse en el poder por los siglos de los siglos… Esas, al menos, son las plumas que yo veo.
En estos tiempos que padecemos con tanta “desescalada para arriba, desescalada para abajo” (la palabra tiene tanta guasa como el que la pronuncia todos los días mil veces, o sea, el señor Simón), y con eso de las más carillas del ministro Illa, estoy observando estos días que hemos empezado a salir a la calle, con un poco de menos miedo a la Guardia Civil que hace unos días, cómo la utilización de protectores la hace cada cual a su manera. Se ve que todavía no estamos acostumbrados después de dos meses de pruebas.
Cada una de nuestras predilecciones en esta materia tiene un plumero y por consiguiente, una opinión. Está claro que nadie se quiere morir. Bueno, casi nadie. Hay quien le tiene mucho miedo a la muerte, quien no tiene ninguno, quien la ningunea hasta el punto de despreciarla e ignorarla llegando a veces incluso a provocarla. Por eso cuando salgo a la calle y voy acompañado, hago siempre el mismo comentario jocoso e irónico cuando veo a los paisanos con mascarilla: ¡Ese no se quiere morir!
Y cambiando un poco de plumas, digo de tema, al contrario de aquella canción de Ketama, yo si creo que nos estamos volviendo loco y además, no sabemos lo que queremos, porque si lo supiéramos, actuaríamos de forma distinta a como lo hacemos, y esa bárbara barbaridad de expresión de “la nueva normalidad”, la mandaríamos a matar al jodido virus. A este 2020 también se le está viendo el plumero descaradamente ya que como año bisiesto se está comportando de una manera nefasta en todos los aspectos. Otro día les contaré con datos fehacientes cómo se las gastan estos cada cuatro años.























A usted tambien se le ve el plumero,es bueno la critica pero esta claro que uste3d que se le ve el plumero solo se va hacia un lado,aqui las cosas no sa han hecho bien , eso esta claro ,pero digame donde se han hecho bien , da la casualidad que donde mejor lo han hecho , no son paises ocidentales, si no mas bien lo contrario,pero no importa solo hay que hecharle mucha mierda a este gobierno y sobre todo a pablo iglesias.Digame lo que ha hecho bien la derecha española , por ejemplo salir a la calle en el barrio de salamanca,los master de casado, todos los ladrones que tiene el pp en la carcel, robar unas cre3mitas y tener master falsos, cobrar comisiones cuando vino el PAPA , cobrar comisiones por el ave , o llevar maletines a suiza etc etc etc
critiquemos todo lo criticable pero para todos lados derecha izquierda de arriba o abajo