Exceptuando largos períodos de paz religiosa, los cristianos estuvieron perseguidos durante tres siglos. En el año 285 d.C. Diocleciano divide el imperio en cuatro partes: dos emperadores en oriente, Diocleciano y Galerio, y dos en occidente, Maximiano y Constantino Cloro. Pero a partir del año 306 en vez de cuatro aparecen siete emperadores luchando unos contra otros; entonces entra en acción Constantino, hijo de Constantino Cloro y de la cristiana Elena. Constantino elimina uno a uno a sus competidores de occidente. Los cristianos ya alcanzaban casi el 50% de la población, aún siendo perseguidos. Y continuaban alborotando las calles, diciendo que había otro rey, Cristo-Jesús.
En el 313, Constantino y el nuevo amo de oriente, el emperador Licinio, dan una orden, el Edicto de Milán, en el que se concede libertad de culto a todos los ciudadanos del imperio. A los cristianos se les devuelven los edificios confiscados, y empieza una nueva era para la Iglesia. Pronto se hablará de Iglesia constantiniana y de imperio cristiano.
Todavía, en el 313 Constantino reina en occidente y Licinio en oriente. Los dos emperadores chocan enseguida y Licinio empieza a castigar a los cristianos. Se declaran la guerra y Licinio es derrotado y asesinado. Constantino, único emperador, hace construir hermosos lugares de culto: la basílica de San Pedro del Vaticano, la del Santo Sepulcro, la de Belén en tierra santa. Todo por la influencia de su madre, Santa Elena. El absoluto emperador decide quedarse en oriente, y funda una nueva capital para el imperio, la pequeña Bizancio en el Bósforo; toma el nombre de Constantinopla, más tarde se llamaría Estambul, esa que ahora van los españoles calvos, con la ilusión de volver con melena, y maletas llenas de regalos del zoco.
Volvamos al tema. Llegó la paz de Constantino, y surgieron los herejes: Maniqueos, arrianos, pelagianos, donatistas, cátaros e iconoclastas, éstos destructores de imágenes, y los iconodúlicos, defensores de ellas. Hubo muertes de monjes y destrucción de iglesias. El conflicto duró desde 726 al 843, con algunas interrupciones. Es trágico que la controversia y la violencia entre hermanos siempre prevalezcan; y es que el destino del cristiano se debate entre la ira y la misericordia de Dios. Los iconoclastas tenían más malas ideas que “La Filomena tiritona”.
Contemplación: Dos hombres primitivos se encuentran casualmente en un desierto, se miran con recelo, y la filosofía sugiere que el primer pensamiento que tienen ambos es el eliminarse el uno al otro.
Mezcolanza de ideas en tiempo del cólera: ¿Qué habrá sido de aquella joven de veintitantos años que lloraba desconsolada porque había sido rechazada en la primera prueba de “Operación Triunfo”? ¿Qué será de mí ahora? Se lamentaba sonándose otra vez la nariz con un pañolito de papel. A propósito, es curioso que Winston Churchill, cuando la segunda gran guerra advertía que para vencer a la “bestia inmunda” costaría al pueblo inglés sangre, sudor y lágrimas y no mencionara mocos, ya que el mucho llorar, con pasión, produce esta especie de flema. Nota aclaratoria: En aquella convocatoria de O.T. se presentaron 11.999 aspirantes, más ella. Coincidentemente, en aquellas fechas, la Seguridad Social tenía necesidad de que se cubrieran muchos puestos sanitarios.
¿Desde cuándo no le visita un nieto? – Hace mucho, el último hacía tanto que me trató de usted, como a un extraño.
Una abuela pregunta a su nieta, ¿Tú crees en Dios? La nieta la mira, se rasca la oreja izquierda y, entre triste y convencida, contesta, abuela, yo no creo porque no me conviene.
Una víctima del COVID susurra, agonizando, que alguien le cante al oído un taranto de Almería, antes de partir. -¡Para tarantos estoy yo!, llevo aquí 16 horas seguidas y ya veo doble. -Protesta la auxiliar alta y debilucha que sabe cantar, y los enfermos lo saben. Pero…vaya, que espere, antes tengo que llevar a ésta a cagar (así, sin eufemismos). Y sigue avanzando, sosteniendo a duras penas a una vieja rechoncha que, una vez acomodada en la taza del water, ensaya un remedo de la traca valenciana.
- ¿Y dónde queda el Bala? R. Supongamos que está en revisión semanal; además los científicos están haciendo pruebas electrónicas para conseguir que vaya a más velocidad.
( Continuará)
Palma de Mallorca, 17/01/2021
- Calderón Autodidacta diplomado






















