La polémica da un paso más. El alcalde de Écija, Ricardo Gil-Toresano, desmiente lo que ha dicho del delegado de cultura en torno a la suspensión de la obra de teatro “Estrella Sublime”.
El regidor astigitano, se ha mostrado sorprendido al ver las noticias en las que parecía que el responsable de la suspensión era él. Gil-Toresano ha explicado que no decidió “ni programar, ni suspender” la obra, ya que la delegación de Cultura contaba con “total independencia”.
Lo que sí ha dejado claro es lo que hubiera hecho él, “seguramente no la hubiera programado”, con la intención de no crear problemas porque mejor “evitar tensiones” en la sociedad- matiza- pero añade que “si ya está programada, no la hubiera suspendido”.
Respecto a las supuestas presiones cofrades, el alcalde ha explicado que recibió “dos cartas” y que se las trasladó al delegado tal y como hace con todo lo que le compete.
Respecto al pacto de gobierno y su supuesta fragilidad, Gil-Toresano ha expresado que “en un pacto tiene que haber roces”, a lo que ha añadido que “aparte de este episodio el equipo de gobierno funciona” y quitando hierro al asunto dice que “en la balanza del gobierno hay más cosas positivas que negativas”.
Respecto a que si la no suspensión por parte de cultura hubiera supuesto una crisis de gobierno el alcalde ha sido conciso “por mi parte no hay crisis de gobierno”.
En lo que sí ha profundizado el primer edil ecijano es en que “cuando uno gobierna tiene que pensar en gobernar para todos los ecijanos, por eso hay que tener amplitud de miras y saber soportar presiones”. Ha recordado que siempre “en cualquier decisión hay presiones”, por ello, continúa “lo primero es tomar la decisión pensándolo mucho, pero si ya se ha tomado la decisión hay que hacerlo y no se puede cambiar de opinión”.






















