Las semillas son el inicio de una nueva vida, de una nueva planta, con lo más esencial, puro, concentrado para ofrecer lo mejor a esa especie que está apunto de germinar. Pero también nos podemos aprovechar de ellas, como lo hacían nuestros antepasados, aunque, sinceramente, lo desconocemos.
Hay muchos tipos de semillas y cada vez más nutricionistas nos invitan a introducirlas en nuestra alimentación a diario por sus numerosas sustancias beneficiosas para la salud. Desde aquí te invito a descubrir algunas de ellas y sus cualidades:
- Semillas de Lino: con alto contenido en Omega 3 y Omega 6, son ideales para garantizar el buen funcionamiento del intestino, son bajas en calorías y poseen una gran cantidad de minerales, Vitamina E que actúa como antioxidante. Posee un alto nivel de agentes anticancerígenos, lignanos, y es rica en vitaminas del grupo B, para el buen funcionamiento del cerebro, entre otros.
- Semillas de Chia: es la semilla con mayor porcentaje de ácidos grasos esenciales, entre ellos, Omega 3 y Omega 6, que disminuyen las inflamaciones, previene los problemas en el sistema nerviosos y reduce el riesgo de aparición de enfermedades cardiovasculares. La harina elaborada con estas semillas posee entre seis y diez veces más calcio que la leche. Es a destacar su importancia en la disminución del colesterol en sangre, así como la ausencia de gluten.
- Semillas de Girasol: esta semilla destaca por su alto contenido en fósforo y magnesio, lo que nos beneficia en el mantenimiento y la formación de los dientes y huesos y la absorción del calcio. También sirve como reguladora del colesterol y actúa como vasodilatador. Tiene un alto contenido en tiamina, actuando así en el sistema nervioso eliminando la sensación de cansancio.
- Semillas de Sésamo: es la semilla con mayor contenido de calcio. Destaca por su alto contenido en lecitinas, componente fundamental del tejido nervioso.
- Semillas de Calabaza: de las citadas, son las semillas de mayor tamaño y es reconocida por su propiedad vermífuga para eliminar los parásitos intestinales.
- Semillas de Sandía: son semillas muy ricas en nutrientes antioxidantes, laxantes, ayudándonos a eliminar las toxinas acumuladas.
- Semillas de Papaya: excelentes para casos de infecciones estomacales, entre otras muchas cualidades.
- Semillas de Granada: tienen un gran poder antioxidante, reduciendo los efectos tan negativos de los radicales libres.
Podríamos seguir con la lista, pero creo que es el inicio para que si te interesa sigas investigando según las necesidades específicas de tu salud.
¿Cómo podemos tomarlas? Siempre en pequeñas cantidades y sobre todo, masticándolas muy bien, porque si no lo hacemos no nos aprovechamos de sus maravillosos beneficios.
¡Muchas gracias por compartir estos momentos conmigo!






















