Llegó a mis manos no ha mucho tiempo un escrito firmado por Mayrén Beneyto, a quien no tengo el gusto de conocer de nada. De sus palabras deduzco que se trata de una concejala del Ayuntamiento de Valencia, quien, tras dejar su escaño después de las últimas elecciones municipales, se despide de sus superiores, amigos y compañeros del Consistorio.
Son tantos los disparates vertidos en el escrito por la señora Beneyto, que no hay más remedio que especificar la categoría del error y luego señalar solo algún caso concreto, a modo de ejemplo.
Así, tenemos detectados, al menos, los siguientes:
- Uso de la coma para separar el nombre de su complemento preposicional: hoy es un día, de agradecimiento.
- Ausencia de tilde:
- En los pronombres personales: pensó en mi (por mí)
- En las formas verbales: llevo (por llevó).
- En los sustantivos: melomanos (por melómanos).
- En los hiatos artificiales: dia (por día).
- Ausencia de coma:
- Entre los elementos de una serie: A M. C. Reina a Ute a Pita… (por A M. C Reina, a Ute, a Pepita…)
- Entre proposiciones principales y subordinadas: A M. C. Reina porque…(por A M. C. Reina, porque…)
- En los vocativos: Gracias Pedro… (por Gracias, Pedro...)
- Entre elementos yuxtapuestos: Sobre todo por vosotros los valencianos… (por vosotros, los valencianos…)
- Uso indiscriminado de las grafías de las vocales: Valencia i la música y sobre todo… (por Valencia y la música y sobre todo…)
- Escritura errónea de las vocales de ciertos nombres: Teniencia y Ária (por Tenencia y Área)
- Empleo inapropiado de las letras mayúsculas: Valencianista (por valencianista).
- Empleo incorrecto de los puntos suspensivos: por hacer y.. (por por hacer y…)
- Representación incorrecta de las abreviaturas: Vte (por Vicente).

En fin, dejémoslo aquí, aunque podríamos entrar en algunos detalles más, como es el caso de: Ilusionante, que tanto se puede atribuir al trabajo, como a momentos buenos y malos, si es que le faltara una s. Pero no lo creemos necesario. Con lo anterior es más que suficiente para captar la ignorancia supina de una servidora pública que, en cuestiones de ortografía, manifiesta ser una persona que solo usa con algún acierto las grafías. Y eso en el caso de que estén bien escritos Mayrén y Beneyto, de los que nada digo, por tratarse de nombres propios.
Da miedo pensar que sea cierto lo que asegura un viejo refrán español: Viendo el chozo, ya se ve el habar. Y no digo más.
Francisco Martínez Calle
Écija, noviembre de 2020






















