“Balance positivo” es la valoración que hace Javier Rojas, Hermano Mayor de la Hermanad del Silencio, de este año 2014.
Asegura además, que la espera hasta llegar a la Madrugá del Viernes Santo es una de las partes más bonitas de la Semana Santa. La Hermandad trabaja todo el año para vivir ese momento cumbre que es la estación de penitencia.
A pocos días de la Semana Grande, la Hermandad del Silencio vivió hecho un histórico. Las Madres Filipenses han aceptado la propuesta que la Hermandad realizó hace unos meses y le ha entregado el lienzo de Jesús Nazareno Abrazado a la Cruz que dio origen a su fundación. La Hermandad pretende que encontrándose con ellos, este lienzo del siglo XVII hasta ahora bastante desconocido, sea accesible para todos los ecijanos.
En cuanto a la estación de penitencia, el acompañamiento musical para este año 2014 es la misma capilla musical que lo ha acompañado los años anteriores, por la que la hermandad ha apostado desde sus inicios y que lleva el mismo nombre que el titular de la cofradía en su honor; la Capilla Musical Nuestro Padre Jesús Nazareno Abrazado a la Cruz.
Algo característico de esta Hermandad es que en sus Reglas se encuentra recogido que la estación de penitencia solamente puede durar tres horas. Esta duración hace referencia a las tres horas de agonía que Jesucristo sufrió en la cruz. También es singular esta cofradía por el voto de silencio, establecido en su reglamento, y voto que los hermanos deben cumplir desde que el sacerdote lee el manifiesto que cada año envía el Arzobispo a las distintas hermandades.
Como estreno para este año, María Santísima de la Amargura lleva una parihuela nueva, realizada en madera que ha salido de los talleres del ecijano Francisco Rosado Borja.






















