La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, fue la encargada de descubrir la placa que ya quedará para la posteridad en el recién abierto hospital de Écija.
Lo hizo a la llegada al centro justo en la puerta de entrada. Posteriormente la Presidenta se dirigía a diversas zonas del hospital como radiología, laboratorio, la zona de hospitalización o los paritorios.
Incluso se acercó a las habitaciones de algunos hospitalizados que solicitaron su presencia.
A continuación se procedía al acto institucional de inauguración en el que en primer lugar tomaba la palabra el Director del hospital, Emilio García, quien se congratulaba por la apertura del centro y hacía un recorrido por las dificultades a las que se han enfrentado y al tránsito de unas instalaciones a otras.
Por su parte, el Alcalde de Écija, David García Ostos, afirmaba que esta inauguración es el mejor regalo que se le puede hacer a un responsable político. Un día histórico en el que tampoco ha querido dejar de mencionar la importante labor que realizan los profesionales de este centro sanitario. El primer edil ha tenido unas palabras de recuerdo para sus antecesores socialistas en el cargo, Fernando Martínez Ramos y Juan Wic, a los que ha agradecido su compromiso con la ciudad, y con este proyecto, ya que recordemos, durante el mandato de Juan Wic se integraba el hospital en la red pública andaluza y se iniciaba el proyecto del nuevo edificio. La intervención del alcalde concluía subrayando “un gran hospital, ha dicho, para un gran pueblo”.
Tomaba la palabra para cerrar el acto la Presidente de la Junta. Hizo un recorrido por la sanidad ecijana desde que el hospital era municipal, hasta su integración en el SAS y ahora a todo lo que ha supuesta esta construcción.
Se ha referido al nuevo hospital como “la joya de la corona en la sanidad de la comarca”, agradeciendo a cuantos han hecho posible su apertura.
Se comprometía a que no habrá más recortes en hospitales, ni en centros de salud ni en profesionales.
Y pedía a los usuarios del nuevo hospital que tengan la seguridad al entrar por sus puertas de que “están en las mejores manos y en unas instalaciones formidables”.






















