Ya en otras ocasiones hemos recurrido al refranero español (repertorio de refranes o sentencias, avaladas por la experiencia), para hablar de los barberos, los abogados, los bebedores… Ahora les toca a la gula y a los glotones.Pero empecemos por el principio: la gula. Tal como la define el Diccionario de la Lengua Española (2014), tenemos: gula (del lat. gula).
1. Fem(enino). Exceso en la comida o bebida y apetito desordenado en el comer o beber.
Para el Refranero General Ideológico Español de J. L. Martínez Kleiser (1993:325), el significado de gula puede estar contenido, entre otros, los siguientes refranes:
Por el comer todo se suele hacer.
Comer y beber buen pasatiempo es.
Como comer y beber no hay placer.
Y para justificar la práctica de la gula, añade el Refranero General esto otro:
Mucho comer no es tragancia ni pasar hambre es hidalguía y La gula y la vanidad crecen con la edad, por lo que da entender que hay cosas que no tienen remedio.
Mas dichos los refranes referidos a la gula, veamos ahora cuál es el significado de glotón, o practicante asiduo de la gula, en el mismo diccionario de la Real Academia: Glotón, na. (Del latín glutto, -onis).
1. adj. Que come con exceso y ansia.
Si volvemos de nuevo al Refranero General, hallamos, entre otros dichos referidos a glotón, los siguientes:
Digan, digan y llene yo mi barriga.
Más vale hartura en vientre que vergüenza en cara.
De lo que deseo, hasta que lo tiente con el dedo.
Para una vez que toca, hasta la boca.
Pero, dígase lo que se diga, la glotonería no es recomendable.
No es una costumbre sana, ya que, a veces, tal como asegura el propio refranero:
Comer es arder (por la calentura del exceso).
A quien come muchos manjares no le faltan enfermedades.
Mucho comer, mucho mal es.
Pero, sobre todo, llama nuestra atención el que dice:
Más mató la cena que (enfermos) curó Avicena.
En fin, digamos algunos refranes más y con esto será advertencia suficiente acerca de un pecado venial, la gula, pero muy extendido entre quienes pueden permitírselo:
Gula y gala pierden muchas casas, porque quien bien come y bien bebe, tarde paga lo que debe.
Francisco Martínez Calle






















